Según reportes del diario británico The Guardian, la propuesta tomó fuerza luego de que clubes como FC Barcelona y Manchester United quedaran fuera de la edición inaugural del Mundial de Clubes 2025 que se jugó integramente en los Estados Unidos bajo los criterios técnicos establecidos por la FIFA. La exclusión generó malestar, especialmente por la magnitud de los premios económicos distribuidos.
La edición del año pasado repartió mil millones de dólares entre los 32 participantes, consolidándose como uno de los torneos más lucrativos del calendario internacional. El campeón, Chelsea FC, pudo alcanzar hasta 125 millones de dólares combinando cuotas de participación y bonificaciones por rendimiento.
Ante este escenario, la FIFA inició conversaciones con la UEFA para evaluar ajustes en el formato y la redistribución de plazas. La posible ampliación a 48 equipos incrementaría la representación global, aunque también reabre el debate sobre la sobrecarga del calendario internacional y el equilibrio competitivo del torneo.