Opinión

Un discurso cada vez más cerrado

Arropada por las organizaciones sociales que acompañan políticamente al kirchnerismo y los principales referentes del gobierno nacional, la Presidenta plantó cara a los rumores que llenaron su prolongada ausencia pública. La presencia de La Campora con sus cánticos y consignas fue otro dato político que refuerza la idea del gobierno de blindarse con las agrupaciones y las figuras afines. Nunca como en estos últimos 45 días los rumores arreciaron tanto sobre la salud de la Presidenta, sobre el vacío de poder y el incierto destino del gobierno de Cristina.
miércoles, 22 de enero de 2014 · 21:29

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a hablar por cadena nacional para anunciar un programa de protección social que beneficia a jóvenes entre los 18 y los 24 años.

Más allá de la novedad en sí misma que reafirma el compromiso del gobierno nacional con la ampliación de derechos y el empoderamiento  de sectores afectados por años de desamparo estatal, lo que subyace en la presentación de ayer tiene que ver con el regreso activo y combativo de la Presidenta.

Arropada por las organizaciones sociales que acompañan políticamente al kirchnerismo y los principales referentes del gobierno nacional, la Presidenta plantó cara a los rumores que llenaron su prolongada ausencia pública. La presencia de La Campora con sus cánticos y consignas fue otro dato político que refuerza la idea del gobierno de blindarse con las agrupaciones  y las figuras afines. Nunca como en estos últimos 45 días los rumores arreciaron tanto sobre la salud de la Presidenta, sobre el vacío de poder y el incierto destino del gobierno de Cristina.

En su discurso la mandataria volvió a reivindicar la política social del kirchnerismo y los logros de la última década, marcó sus diferencias con el neoliberalismo y habló con orgullo de los indicadores que muestran a la Argentina como una de las sociedades más igualitarias. No habló de los temas que más preocupan socialmente, no habló de la inflación, ni del cepo cambiario, ni del dólar, tampoco habló de Etchegaray.

Como en el mercado del dólar entre la realidad y los discursos la brecha parece ampliarse y en esa dicotomía parece profundizarse el discurso adversarial de amigo-enemigo contextualizado en la teoría conspirativa que ha sido el discurso dominante en estos últimos años del kirchnerismo.

El gobierno debería admitir que el clima real no es el que se da cuando llena la Casa Rosada de amigos para que aplaudan el discurso presidencial. 

M.E.G.

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