EDITORIAL

Nada sucede dos veces

Ambos razonamientos tienen cierta lógica. Pero así lo definió el mismo Pereyra. Será él mismo quien asuma el riesgo y no se va a jugar tan importante partida representado por otro. Eligió el encuentro de mujeres en Rincón de los Sauces para anunciarlo de paso dejar flotando en el ambiente que tendrá de compañera de fórmula a una mujer. Otra vez una mujer lo secundará. Otra vez a subirse a la camioneta y a recorrer la provincia. Serán días para seguir con atención. La gran incógnita es saber cuánto conserva el senador de aquel apoyo obtenido en las PASO y las generales de 2014.
domingo, 29 de junio de 2014 · 15:00

Impregnados de interrogantes y cargados de ansiedad  se puede ver a algunos protagonistas de la política. Este sábado la actividad dentro del Movimiento Popular Neuquino dejó al descubierto lo febril que se pone cuando llega la época de las internas. La lista Azul  y la lista Azul y Blanca que vienen de un tronco común que se convirtieron en antagónicas en las PASO del año pasado jugaron un nuevo capítulo este fin de semana con distintos eventos  y una misma dirección: la conducción del partido.
No hubo sorpresa en la decisión de Guillermo Pereyra cuando este fin de semana anunció en Rincón de los Sauces que finalmente irá por la presidencia del partido. Una decisión que implica una apuesta fuerte en el camino al gobierno de la provincia. El razonamiento parece ser que "quien puede lo más, puede lo menos”, y con ese criterio el líder petrolero optó por ser el mismo quien asuma el riesgo de enfrentar al gobierno encabezando la lista partidaria. Depende del lugar desde donde se la mire esta determinación implica una jugada política de peso o bien un acto de debilidad.
Si se lo ve a Pereyra a partir de su figura y su crecimiento político, el paso que va a dar es el correlato de su Cursus honorum partidario; siempre fue un hombre del partido pero nunca de la estructura y además siempre se lo identifico más como gremialista que como político, ahora va por esa presea y lo hace en uno de los momentos culminantes de su carrera.
Por otra parte si se mira la decisión de Pereyra desde el lugar de riesgo que implica enfrentar al aparato del gobierno en una interna cerrada –solo votan afiliados- puede ser interpretada como un acto de debilidad e interpretarse que no tiene  a quien poner.  
Ambos razonamientos tienen cierta lógica. Pero así lo definió el mismo Pereyra. Será él mismo quien asuma el riesgo y no se va a jugar tan importante partida representado por otro. Eligió el encuentro de mujeres en Rincón de los Sauces para anunciarlo de paso dejar flotando en el ambiente que tendrá de compañera de fórmula a una mujer. Otra vez una mujer lo secundará. Otra vez a subirse a la camioneta y a recorrer la provincia. Serán días para seguir con atención. La gran incógnita es saber cuánto conserva el senador  de aquel apoyo obtenido en las PASO y las generales de 2014.
Y en el otro rincón
Mientras que por el lado del gobierno todas las fichas están puesta en lo que representan Omar Gutiérrez y Rolando Figueroa, dos figuras jóvenes que provienen del tronco político del MPN. "Están haciendo cuerpo político” dijo el gobernador Jorge Sapag esta semana cuando la prensa le requirió opinión sobre lo que estaban haciendo los delfines de la lista azul. No pareció una frase taxativa la de Jorge Sapag  sin embargo se sabe que son sus candidatos. Da la impresión que quiere que sea una fórmula con mucho consenso, más del que parecen haber logrado inicialmente Gutiérrez y Figueroa. La presentación de ambos en la escena política tuvo muchos reparos, tal vez producto de los celos y la competencia. 
La elección de estos jóvenes dirigentes representa la renovación partidaria, algo que figura en el plan de vuelo del gobernador Sapag, pero la promoción de estos dirigentes también implica el pase a retiro de otros y ahí está la reacción más silenciosa de una parte de la dirigencia tradicional. Todo muy lindo y muy buenas las intenciones pero "dónde quedamos nosotros en esta foto” parece ser el interrogante al que hay que darle respuesta inmediata.
El aparato del gobierno tiene presencia territorial y un protagonismo indiscutible, la chequera oficial y el poder del Estado son dos argumentos contundentes a la hora de las elecciones. La mano del gobierno llega lejos y también puede prometer  aun lo que sabe que no podrá cumplir. Ello independientemente de los méritos del ministro de Economía y el intendente de Chos Malal. Sin duda que por algo están ahí. Tienen enormes ventajas a la hora de salir a jugar esta partida pero también llevan en su mochila el peso de los descontentos con el gobierno. Habrá que sopesar muy bien hasta donde ser oficialista es una ventaja cuando se está en batalla partidaria.
Solo afiliados
 Un hecho determinante es la condición de ser afiliados para participar en las internas, al achicar el universo de participantes las chances de la lista del gobierno se incrementan. La presentación de nuevas fichas será un termómetro indicador de quienes estuvieron más ocupados en prepararse para dar la pelea.
Este es el primer round, la pelea continuara más a delante por la fórmula para la gobernación, salvo que haya una victoria tan contundente y no queden chances de seguir la pelea. Pero aun así, afuera y expectante está el ex gobernador Sobisch que espera que los contrincantes se desgasten en la partidaria para analizar si se lanza en septiembre para buscar una nueva gobernación.
Comienza la etapa donde casi toda la política del gobierno pasará por el cronograma electoral que tendrá su corolario el domingo 24 de agosto. Un tiempo en el que nada sucede dos veces.
M.E.G.


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