En medio de la escalada bélica en Medio Oriente, Mohsen Rabbani, el ex agregado cultural de la embajada iraní en Buenos Aires y acusado por la Justicia argentina como uno de los responsables intelectuales del atentado a la AMIA, reapareció públicamente y aseguró que Argentina “no es objetivo” de Irán.
El ex funcionario sostuvo que es “incorrecto” plantear que el país pueda ser blanco de una eventual represalia en el contexto del alineamiento internacional del gobierno de Javier Milei. “Para nosotros los argentinos son amigos. Yo quiero al pueblo argentino”, afirmó durante una entrevista en un canal de streaming.
Rabbani insistió en que la Argentina está “fuera del área” del conflicto y buscó transmitir un mensaje de cercanía hacia la sociedad local, aunque al mismo tiempo sugirió que sería “muy bueno” que el gobierno argentino se posicionara “del lado de la verdad” frente a la confrontación internacional que involucra a Estados Unidos e Israel por un lado, e Irán por el otro.
El ex agregado cultural también se refirió al reciente fallecimiento del ayatolá Alí Jamenei, líder supremo iraní, quien murió el 28 de febrero pasado en un bombardeo norteamericano en Teherán. Rabbani lo describió como “un gran sabio político” y destacó que permaneció activo “hasta el final” en el ejercicio de sus funciones.
Según relató, el líder iraní no contaba con un refugio especial al momento del ataque y había rechazado históricamente resguardarse en un búnker. “Pudo haberse protegido, pero eligió quedarse para cumplir con sus responsabilidades”, expresó.
En relación con la guerra, Rabbani afirmó que Irán no inició las hostilidades y acusó a Estados Unidos de haber provocado la confrontación. Sostuvo que el pueblo iraní se mantiene movilizado en apoyo al gobierno y aseguró que el país ha sufrido centenares de víctimas desde el inicio del conflicto.
También lanzó duras críticas contra el presidente estadounidense Donald Trump, a quien calificó como “un dictador”, y cuestionó sus decisiones políticas. En contraste, defendió el sistema institucional iraní y afirmó que se trata de “un gobierno democrático”, con autoridades elegidas y mecanismos de representación popular.
En el cierre de sus declaraciones, Rabbani incluso hizo referencia a la participación de la selección iraní en el próximo Mundial, señalando que el equipo estará presente en Norteamérica en junio, en un contexto internacional atravesado por tensiones diplomáticas y militares.