La muerte de David Walter Aguirre, el profesor universitario encontrado sin vida en su departamento del barrio porteño de Caballito, generó conmoción en el ámbito académico. Tenía 55 años, una extensa trayectoria en educación superior y combinaba su actividad docente con tareas en el sector privado.
Aguirre fue hallado en su vivienda del primer piso de un edificio ubicado en Hidalgo al 375, donde además funcionaba su oficina administrativa. El cuerpo presentaba signos de haber sido maniatado con precintos y con un trapo en la boca, un dato que desde el inicio encendió las alarmas de los investigadores.
Pero más allá del hecho que hoy ocupa la atención judicial, quienes lo conocieron lo describen como un docente con fuerte impronta académica y amplia experiencia en gestión educativa.
Desde 2018 se desempeñaba como director de la carrera de Administración en la Universidad de Flores (UFLO), institución en la que también había sido profesor asociado en materias vinculadas a organización, simulación de empresas y estrategias empresariales. En paralelo, era docente en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde dictaba la materia Planeamiento a Largo Plazo.
Su tarea en la UBA incluía además el programa UBA XXII, destinado a la educación universitaria en contextos de encierro. Allí impartía clases en la Unidad Penal N°2 de la cárcel de Devoto, llevando contenidos académicos a personas privadas de la libertad.
La carrera profesional de Aguirre no se limitaba al aula. Desde 2024 figuraba como CEO de una empresa de ciberseguridad, y anteriormente había ocupado cargos vinculados al área de informática y administración en el sector privado. También acumulaba más de una década como docente adjunto interino en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), además de haber dictado clases en el Instituto Universitario Escuela Argentina de Negocios y en el Colegio del Pilar.
En el ámbito público, había sido consultor del Ministerio de Educación bonaerense durante el programa Conectar Igualdad en 2011, donde participó en relevamientos y capacitaciones docentes en distintos municipios de la provincia de Buenos Aires.
La investigación judicial ahora intenta reconstruir sus últimos movimientos y determinar qué ocurrió dentro del departamento que también utilizaba como espacio de trabajo. Mientras tanto, en el mundo académico, la noticia impactó con fuerza: un profesor con trayectoria en varias universidades, consultor y directivo, cuyo nombre hoy aparece ligado a un caso que aún está rodeado de interrogantes.