EDITORIAL

Alrededor del petróleo

Metidos en tal circunstancia los dos principales referentes del MNP, Jorge Sapag y Guillermo Pereyra han manifestado su posicionamiento y a partir de ello despliegan sus piezas. No es sencillo para ninguno de los dos; al gobernador por lo que le cuesta en su relación con el gobierno nacional y al senador porque recibe todo el peso de tener que decidir en la Cámara lo que será la ley que regulara los no convencionales.
domingo, 27 de julio de 2014 · 11:52
El debate que se da en el MPN por la conducción partidaria tiene en su aspecto formal los cargos partidarios pero en el fondo la discusión es por el poder. Y ello implica el gobierno de la provincia a partir de 2015.  Esa es la cuestión.
El eje de esta discusión está centrado en la nueva ley de hidrocarburos y lo que deriva de ello en la relación con el gobierno nacional. El borrado de la ley que sido remitido a todos los actores involucrados está lejos de satisfacer los intereses de las provincias productoras y trata de ser atractivas para las empresas y los grupos que deben efectuar el desarrollo del petróleo no convencional.
Una delicada situación que exige un enorme esfuerzo intelectual y político; hay que encontrar una fórmula que satisfaga a todos y a la vez no afectar los Estados  provinciales. Algo así como querer tener una amante y que no se enoje tu esposa. Alguien saldrá afectado y en la disputa Nación-Provincias estas son las más débiles.
El gobierno nacional ha redactado el borrador de la nueva ley y allí establece lo que a su entender deben ser las nuevas reglas de juego en la actividad petrolera para la explotación de los no convencionales. De acuerdo a algunas opiniones "es un traje a medida de las empresas”, mientras que a las provincias las mandan a la "mesa de saldos y retazos”. Algo huele mal en Dinamarca.
Metidos en tal circunstancia los dos principales referentes del MNP, Jorge Sapag y Guillermo Pereyra han manifestado su posicionamiento y a partir de ello despliegan sus piezas. No es sencillo para ninguno de los dos; al gobernador por lo que le cuesta en su relación con el gobierno nacional y al senador porque recibe todo el peso de tener que decidir en la Cámara lo que será la ley que regulara los no convencionales. Una ley que inevitablemente afectará los recursos de los neuquinos.

Sapag Pereyra, la pelea

 

Tras una sociedad de muchos años las desavenencias entre Jorge Sapag y Guillermo Pereyra afloraron cuando este último decidió confrontar con el gobierno y quedarse con la senaduría que hoy ostenta. Esta pelea entre dos viejos conocidos tiene las características propias de quienes se conocen mucho y se miden cada uno de los pasos que podría dar el otro. Y a esto hay que agregarle la inquina que se le suma cuando la astilla es del propio palo; ambos están dolidos por lo que hace el otro y se mezcla lo político con lo personal. La discusión sobre la nueva ley de hidrocarburos es un nuevo capítulo de este enfrentamiento.

El gobernador Sapag el viernes último en Senillosa ha enviado otro mensaje al gobierno nacional respecto a la nueva ley de hidrocarburos al señalar que no hace más que defender los intereses que representa como gobernador de los neuquinos y trazo un paralelismo con lo que hace la presidenta con los fondos buitres, "con la misma pasión que la presidenta Cristina Fernández defiende los intereses y la soberanía nacional frente a los fondos buitres, nosotros (los neuquinos) ponemos el mismo énfasis para defender los derechos, los recursos y las facultades jamás delegadas por la Provincia en manos de Nación”, fijando clara posición del gobierno en la discusión.
Desde el entorno del senador Pereyra no se ve la cosa de la misma manera y se habla de que el gobierno de la provincia se escuda en que hizo todos los aportes  en la discusión del borrador y que será el Senado de la Nación quien resuelva. Siente esta declaración como una forma de sacarse el sayo y colocárselo a él. Por lo tanto prepara su respuesta y en ella no descarta una convocatoria multisectorial con movilización popular incluida para defender los recursos de la provincia.
El razonamiento de los asesores de Pereyra es muy sencillo, piensan "nos quieren bardear” y dejarnos "pegados” en un enfrentamiento con el gobierno nacional, pues bien entonces "juguemos fuerte” vayamos por el lado de la gente y los dirigentes que estén dispuestos a sumarse que lo hagan, dicen, a la par que se reclama que "hay sacarse la careta” y demostrar que verdaderamente  se quiere defender lo que es de Neuquén.
El entorno de Pereyra tiene una postura muy firme respecto de convocar a una importante movilización para mostrar los sentimientos de la sociedad neuquina respecto de la afectación de sus recursos. La moderación es, por ahora, la respuesta del senador. En concreto, Pereyra está convencido que hay consonancia entre la Casa Rosada y el gobierno neuquino para complicarle su llegada al gobierno de la provincia y a esa convicción hay que sumarle que nunca digirió ni termina de perdonar el apoyo que desde un sector de la lista azul le brindaron a Marcelo Fuentes en las elecciones generales. 

 

Mañana lunes estará de visita en la zona Sergio Massa un candidato con muchas posibilidades de ser presidente de la república, vendrá como tantos otros dirigentes del país a conocer de qué se trata Vaca Muerta. El principal anfitrión será Horacio "Pechi” Quiroga que trabaja para posicionarse como candidato a gobernador. También será una buena oportunidad para Pereyra que tiene una excelente relación con el diputado Massa en oposición a Jorge Sapag quien está más cercano a Daniel Scioli.

Como se puede apreciar la política neuquina se practica entre el antagonismo y el conflicto. Porque tal como afirma Chantal Mouffe en libro En torno a lo político, "Las cuestiones políticas no son cuestiones puramente técnicas que pueden ser resueltas por expertos. Las cuestiones políticas implican necesariamente tomar decisiones que exigen optar entre alternativas en conflicto”. En eso estamos.

 

M.E.G.



Comentarios