EDITORIAL

Como dos gotas de agua

Una semana de decisiones trascendentes que deben contribuir a la mejora de la calidad institucional y la construcción de ciudadanía. La boleta única electrónica marca el comienzo de un ciclo.
sábado, 3 de octubre de 2015 · 21:24

La hora decisiva de las elecciones neuquinas ha llegado. Hoy se decide quién gobernará por los próximos 4 años. Una jornada que además será histórica por el debut de la boleta única electrónica. Dos hechos en el mismo día para cerrar en el décimo mes del año el calendario electoral más trascendente, el gobierno de la ciudad más importante de la provincia. Un año extenuante que además todavía deberá completarse con la elección presidencial en este mismo mes. Todo indica que en este octubre se decidirá la suerte de la nación y las ciudades de la provincia. Final de un ciclo que agota a la ciudadanía por extenso y sobredimensionado. Otro de los déficits de la política, unificar fechas y el resto del tiempo gobernar es un objetivo a lograr. Salir del electoralismo puede ser una decisión que rinda en muchos beneficios y contribuya a una mejor calidad institucional. No se ve todavía un horizonte a este respecto.El debut de la boleta electrónica única es un avance y más allá de la polémica inicial ya es una realidad que habrá que asimilar y cuidar para que se convierta en un instrumento que sume a la construcción de ciudadanía. Son los logros que exceden a un gobierno y deben convertirse en un derecho de la ciudadanía. Ahora son los ciudadanos quienes deben ejercer el control.

Se va Guillermo

El sorpresivo anuncio del senador Guillermo Pereyra acerca de su decisión de retirarse de la conducción del gremio petrolero es sin duda una de las noticias de la semana. Protagonista de una parte importante de la política neuquina el referente petrolero elije retirarse con pleno mando de su gremio y con plenas facultades físicas e intelectuales. No es algo habitual en la vida sindical, tampoco en la política. Sin duda es una decisión trascendente de alguien que construyó desde la nada el gremio con mayor peso político en la actual coyuntura de la Argentina. Tras lograr en el 2013 el pico de su carrera política, venciendo en las PASO al gobierno provincial de Jorge Sapag y asumir como secretario adjunto de la CGT, Guillermo Pereyra sufrió un accidente cerebro vascular y eso fue el alerta que marcó el resto de su camino como referente político y sindical. Los límites de la vida han pesado seguramente en esta decisión. Sin dudas Guillermo Pereyra ha construido un poder extraordinario en 3 décadas de compromiso con sus representados y con la actividad petrolera. Ha sido un dirigente serio, responsable y construyó un poder inmenso y en la cima de su carrera elige abrirse a nuevas instancias. Habló con claridad y esgrimió argumentos contundentes, dar un paso al costado para que el gremio siga creciendo y sumando, tal vez su renuncia al poder que ejerce sea el primer paso hacia la historia y la gloria. Solo hay que esperar que el tiempo haga el resto. Una decisión para aplaudir, cuando todos quieren seguir prendidos alguien que elige retirarse. Casi un ejemplo en el universo de la política y el sindicalismo.

La previa

La jornada del sábado previo a las elecciones está destinada a la reflexión y es un buen día para ocuparse de las cuestiones más estructurales y menos urgentes. Una preocupación constante de esta columna está muy vinculada a la calidad institucional, a la construcción de ciudadanía, a las buenas prácticas de quienes ejercen el poder por delegación de los ciudadanos, en definitiva a una buena relación entre todos. El ejercicio de una ciudadanía activa que redunde en beneficio de la polis, tras treinta y dos años de democracia ya es tiempo de que la política y la democracia corten con los vicios de quienes se ocupan profesionalmente de la cosa pública. Pero este no es un problema solo de los dirigentes, hay una interacción entre gobernantes y gobernados y los espacios que abandonan los ciudadanos son espacios que ocupa el poder, regresar al ida y vuelta de la política, empoderar a la ciudadanía, abrir los gobiernos y retomar la relación entre gobernantes y gobernados es otra de las cuestiones a concretar. Pero del cielo solo se puede espera lluvia, el resto deben hacerlos los hombres de carne y hueso. No hay fórmulas mágicas y nadie regala el poder que tiene. Parafraseando al filósofo Ortega y Gasset podemos decir ciudadanos a las cosas.La decisión de hoy es una responsabilidad ciudadana e implica un compromiso con la vida de la ciudad, cada uno habrá mensurado que es lo que sirve para darle continuidad y que es lo que pesa para cambiar. A la hora de votar pesarán muchas cosas y habrá algunas que serán decisivas por sobre otras. Pero será una decisión soberana y eso es lo que se debe cuidar. Por eso la boleta única electrónica reviste una importancia fundamental. Es el hecho más importante de esta elección, a cuidarla y perfeccionarla. Es un deber ciudadano. Como sostiene un poema de Kirmen Uribe que veneran los vascos:

Ningún día se repite,

Ni dos noches son iguales

Ni dos besos parecidos,

Ni dos citas similares

Entre sonrisas y abrazos

Verás que la paz se fragua

Aunque seamos distintos

Cual dos gotas de agua

.M.E.G.    

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