EDITORIAL

Todas las fichas...todas

La visita del ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich fue otro gesto del acercamiento que se vive entre el gobierno de la provincia y la administración nacional.
domingo, 17 de enero de 2016 · 06:05
Las incógnitas del nuevo tiempo se vienen imponiendo; más allá de los prejuicios de quienes no han votado a las nuevas autoridades  lo cierto es que el camino elegido por el gobierno nacional es bastante lógico desde la perspectiva económica y política. 
Desde la economía de lo que se trata de hacer es de volver a los parámetros  normales con los que se mueven los mercados por fuera de la visión populista con que se manejaba el kirchnerismo.
Desde lo político lo que se ha visto hasta ahora es la tarea de desmontar el Estado que dejó armado el kirchnerismo y su reemplazo por cuadros más profesionales. La intención de transparentar el manejo de fondos que se transferían a algunas organizaciones sociales implicará un costo para el gobierno. Como en el caso de Milagros Sala en Jujuy, habrá dos visiones, una la que sostiene el gobierno actual y otra la de quienes acompañaron la gestión anterior. 
Unos hablarán de la decisión del macrismo de atacar a los sectores más vulnerables, a los asalariados, a las organizaciones sociales, señalando esto como una cuestión ideológica y apelando a la profecía autocumplida "vieron lo que les pasó por votar a la derecha”, mientras que otros acompañaran las decisiones del gobierno porque precisamente votaron contra del gobierno anterior por estas cuestiones. La desmantelación del Estado populista (kirchnerista) es un requisito para poder gobernar y que no pase lo que pasó con los gobiernos de signo no peronista en la historia reciente. Por tanto lo que se computa como un déficit del nuevo gobierno por un lado, por otro suma como el cumplimiento de una promesa de campaña.
El gradualismo con que se llevan a cabo algunas medidas es una ayuda para las horas que corren y a su vez son horas que juegan en contra del gobierno que debe mantener un equilibrio límite entre su decisión de llevar adelante el sinceramiento de la economía y no caer salvajamente sobre los sectores más débiles de la sociedad. Se puede decir que unas son las razones de la economía en su estado natural y las otras son las razones de la política y su necesario vínculo con la realidad. Por ahora el gobierno nacional disfruta de su etapa de idilio con la sociedad y la imagen del presidente Mauricio Macri se mantiene en niveles por encima de los porcentajes  de votos que recibió en noviembre.
La visita del ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich fue otro gesto del acercamiento que se vive entre el gobierno de la provincia y la administración nacional. Se firmó un acta de intención y cooperación educativa que convoca a alcanzar la concertación social por la educación en la Provincia. Neuquén posee 778 establecimientos educativos y 200.720 alumnos en todos sus niveles. 
La idea del gobernador Gutiérrez para el área educativa quedó plasmada en la ley de ministerios al jerarquizarlo y convertirlo en ministerio, como así también la importancia de fortalecer la centralidad del Consejo Provincial de Educación (CPE) y la no asignación de otras áreas a cargo del ministerio de Educación que va en coherencia con esa importancia que tiene para el desarrollo de la comunidad educativa, el CPE.
Defendió su idea de reforma educativa basada en la visión puesta en el alumno como unidad central y defendió la inversión que se efectúa indicando que "cada peso que va a la educación no es un gasto, cada peso que va a la educación es una inversión, porque si a cada alumno le va bien, le va a ir bien al porvenir de nuestros hijos y de nuestros nietos”.
La sintonía con el ministro nacional fue notoria y estuvo cargada de gestos recíprocos; el ministro Bullrich no dejó pasar la oportunidad para bajar el mensaje de su gestión al indicar que estaba recorriendo el país para aprender de cada una de las provincias y a su vez  señalar que "el único éxito de un sistema educativo es lograr que los jóvenes no se muden y construyan su proyecto de vida en el lugar donde estudiaron. Para eso no hace falta una política nacional, hace falta un acuerdo nacional con una política federal que entienda la diversidad cultural, geográfica y social. De cada una de nuestras provincias y de cada una de nuestras ciudades”.  
Marcó las diferencias entre lo que proponen con su idea de federalismo y lo que hizo en la década de los noventa, donde indicó que lo que hizo el Estado fue sacarse de encima la educación y transferirla a las provincias sin pasarle los recursos necesarios para su sostenimiento.  Se volvió a asociar la palabra revolución con educación.
Los vaivenes de los mercados intranquilizan en el mundo del petróleo y los estornudos que se producen en otros rincones del mundo generan pulmonías en estas costas, pero hasta ahora la decisión de los nuevos responsables de Energía sigue con la idea de mantener el precio del barril criollo con la intención de sostener la actividad. Mientras que por su lado la provincia espera con entusiasmo la unificación del precio de liquidación del gas, la nueva esperanza.
M.E.G.


Comentarios