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Jueves 15 de Enero, Neuquén, Argentina
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Aquel Kirchner, este presente, y la diferencia entre prometer y hacer

Hace 20 años, Kirchner estuvo en Cipolletti, cuando Miguel Saiz gobernaba Río Negro, y Jorge Sobisch, Neuquén.

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Discernir entre las promesas y las realizaciones concretas no siempre es fácil, en el apuro de lo presente, para los pueblos; por eso, a horas de que se presentara la concretización inicial de la mega obra de la avenida Mosconi, lo que será una “9 de Julio” patagónica, conviene destacar que no siempre se ha dado esta inmediatez entre anuncios y realizaciones; y, para enfatizar este mero comentario, puede recordarse aquella visita que hizo Néstor Kirchner a Cipolletti, en mayo de 2005, cuando gobernaba Neuquén Jorge Sobisch, y Río Negro, Miguel Saiz.

Kirchner aterrizó en el aeropuerto Juan Domingo Perón de Neuquén, y no hubo ningún funcionario de Neuquén que lo estuviera esperando. Su relación con Jorge Sobisch no era buena, nunca lo había sido, y en aquella ocasión nuevamente se manifestó en un hecho concreto. Saiz, radical, necesitado de obras y de plata, fue todo lo contrario: recibió al entonces presidente con todo el boato, y, juntos, disfrutaron de un acto político que convocó a unas 5 mil personas en Cipolletti.

Allí, Kirchner anunció que se haría una autopista en la ruta 22, en el tramo del Alto Valle. Ya se venía hablando de ese tema, había opiniones diversas, sobre si había que hacerla sobre el trazado original, o si convenía llevarla por sobre las bardas. En fin, Kirchner fue tajante al oficializar que se comenzaría la obra, que ya había disponibles, para el primer tramo, 100 millones de pesos.

Año 2005, recordemos. Si, es la misma obra que todavía no se ha terminado, en este año 2026.

Pero el presidente Kirchner no solo hizo ese anuncio, que el futuro frustró en buena medida. Le dejó a Saiz un sobrecito con 1.300 millones de pesos de ayuda del gobierno nacional, y se despachó con otras “primicias” acerca de las obras públicas.

Dijo, por ejemplo, que se empezaría con el tendido de vías ferroviarias desde Choele Choel hasta San Antonio Oeste. Para tal fin, aseguró entonces, el Estado disponía de unos 600 millones de pesos.

Nunca se hizo.

También anunció, para “el primer trimestre de 2006”, el retorno del tren de pasajeros desde Constitución a Zapala. El tristemente famoso “Estrella del Valle”. Todo eso se haría con aportes del Estado nacional y de la empresa Ferrosur.

Tampoco se hizo.

Dos años después de esa visita, Cristina Kirchner ganó las elecciones y se transformó en presidente de los argentinos. Kirchner murió en 2010. Cristina siguió su carrera política, fue reelecta para otro período, y después, como sabemos, fue vicepresidente. Hoy cumple condena por estafa en su domicilio de ciudad de Buenos Aires.

Aquellas obras anunciadas a principios de este siglo, siguen dando vueltas por la imaginación o el deseo, o por ambos a la vez.

Por eso, no es una cosa de menor importancia lo que se anunció, con plazos de comienzo y finalización, con presupuesto asegurado, con previsión de cómo y cuándo, acerca de la nueva avenida Mosconi en Neuquén. Es solo saber discernir entre las promesas y las realizaciones concretas.

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