Sergio Chiquito Romero vive momentos laborales de plena incertidumbre, pero no desespera. Siempre fue un profesional diferencial en ese sentido y no le molestó ser suplente en Europa mientras tuvo se espacio en la Selección Argentina previa al ciclo de Lionel Scaloni.
Su vuelta al fútbol argentino fue con bombos y platillos. Racing sintió su firma con Boca como un acto de ingratitud y su presente “Bostero” se fue diluyendo hasta estallar en una riña contra un plateísta en La Bombonera.
“Me arrepentí en el momento, fue lo que determinó mi salida del club”, confesó hoy en una entrevista con DSports el arquero con mayor presencia en el puesto con la camiseta de la Selección Argentina (96 presentaciones).
Argentinos Juniors apareció como una oportunidad inmejorable para ganar nuevamente notoriedad, pero su rendimiento fue tan malo que el técnico Nicolás Diez acabó reemplazándolo por un nombre del club. Romero no hizo barullo, de alguna manera aceptó su mal presente, hasta fuera de forma física en comparación a sus colegas de la misma categoría.
Sin embargo, el arquero asegura haber tenida propuesta varias para seguir en actividad. En este momento de su trayectoria no quiere mover a su familia de Buenos Aires, pero proyecta dirigir al momento del retiro.
“No me molesta quedarme parado 6 meses si no aparece algo. Uno ya va preparando el retiro y tengo mi cuerpo técnico armado”, dijo. Y ante un posible llamado de Racing (en el imaginario) fue terminante: “Nunca rechazaría un llamado de Racing, para el lugar que sea”.
No suena
Más allá de sus palabras, su nombre no está en carpeta de ninguno de los grandes de Buenos Aires. Con el puesto cubierto, una ficha como la suya no es redituable para nadie y Romero lo sabe.
“Tengo una edad avanzada para lo que es el fútbol (cumplirá 39 en febrero). Quizás es el momento de comenzar a aportar desde otro lugar”, anticipó como una especie de despedida.
Por el momento no hubo anuncios y espera, pero el fin de la carrera deportiva de Chiquito Romero está cada vez más cerca.