Ministro de Justicia y Derechos Humanos

Reportaje al ministro Germán Garavano

"¿Su idea sería descentralizar? -Sí, este proyecto va a eso. Me encantaría reflotar la idea de trasladar la Capital al sur. Cuando era adolescente esa idea de Alfonsín me parecía alocada, pero con los años me di cuenta de que algo de razón tenía".
domingo, 1 de mayo de 2016 · 13:09
 La entrevista tuvo lugar en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, en el microcentro porteño.

-Imagine la sesión de terapia de un juez federal. ¿Qué conflicto plantearía?

-Sin generalizar, podría decir que los jueces federales estuvieron sometidos a presiones para hacer cosas en determinadas direcciones. La sensación es que el gobierno anterior, en algunos casos, generó procesos para agredir a los opositores. Está el caso De Narváez, el caso Macri en alguna medida. Fueron usados como una lanza y no tanto como un escudo, que es el uso habitual.

-¿Ellos se prestaban pasivamente a ser una lanza kichnerista?

-Creo que la mayoría no, pero lamentablemente algunos sí. Había algunos con situaciones personales muy débiles.

-¿Oyarbide?

-Por ejemplo. También está el caso de Faggionato Márquez, que fue destituido, en el caso De Narváez. Yo creo que hoy un juez federal se preguntaría en terapia hacia dónde avanza, porque hoy no tiene al Gobierno detrás indicándole a qué lugar ir. Están con libertad.

-¿No hubo reuniones de Lorenzetti con jueces para que aceleren los casos de corrupción?

-Lo que están haciendo muchos jueces, el propio Lorenzetti institucionalmente, es leer las demandas de la sociedad. Ellos ven que hay una sociedad que demanda justicia y un gobierno que respeta la independencia y los deja hacer.

-¿Cómo ve la actuación de Casanello en este nuevo contexto?

-Yo trato de no hablar de causas y jueces.

-Déjeme retomar lo que dijo de los jueces, que según usted estaban "apretados". Esa versión los exime de responsabilidad. Hay otra: que quizás alguno de ellos no avanzaba porque eran, en alguna medida, socio del poder.

-Yo prefiero creer en la versión más institucional. Creo que la pregunta es -y esto lo saqué de Estanislao Bachrach- si estamos frente a una reacción o estamos frente a un cambio. Si es una reacción, después se vuelve a la situación inicial. Yo espero un cambio en serio.

-¿Y cree que se producirá?

-Creo que a las instituciones, y especialmente al Congreso -donde el gobierno no tiene una mayoría- tienen que transformar la reacción en un proceso de cambio. Y mi sensación es que todavía hay muchos diputados de la oposición, tanto kirchnerista como del resto, que tienen esta duda, y están evaluando si no les conviene que todo siga igual.

-Un kirchnerista que esté leyendo podría decirle: "nosotros empujamos la reforma del Código Procesal Penal y Macri la frenó"

-Eso es mentira. Ellos impulsaron la reforma del Código Procesal Penal, en un momento negociaron con alguien, no sé con quién, y en un momento la reforma, que era para la Justicia federal, pasó a ser solo una reforma para la ciudad de Buenos Aires, que en realidad no tenía nada que reformar porque CABA tiene su código propio.

-Hablemos del régimen acusatorio, donde la investigación está a cargo de los fiscales, que pasan a tener más protagonismo. ¿Usted está a favor?

-Sí. Calculo que si logramos que el Congreso apruebe algunos cambios que son centrales para poder implementar bien esto. porque el riesgo es que si se implementa mal, quememos una bala de plata. Se necesita un Ministerio Público Fiscal con muchos más controles, democrático y transparente que el que actualmente tenemos.

-Usted presentó en el Congreso una modificación al Ministerio Público y la oposición lo objetó porque incluía nombrar subprocuradores, que podían restarle poder a Gils Carbó...

-Mi sensación en esa discusión es que algún sector de la oposición quería sacarla a Gils Carbó y un sector quería dejarla. Hablando de terapia, ellos proyectaron en mí lo que en realidad querían ellos. Y olvidaron lo importante: cambiar el sistema.

-Usted planteaba que el cargo de procurador se reduzca a cuatro años e incorporar subprocuradores. Uno podría inferir: como no la pueden sacar, a Gils Carbó la quieren licuar.

-En prácticamente ningún lugar del mundo el procurador interviene en los procesos de selección y remoción de los fiscales con la fuerza que tiene hoy acá. El proyecto trata de dividir ese poder tan concentrado. Lo que nosotros estamos planteando al Congreso es que esta figura tan poderosa, sea quien sea, no es compatible con el sistema que queremos implementar, el sistema acusatorio. Los subprocuradores tienen la virtud de empezar a tomar competencias específicas. Y también protegerían al procurador de quedar tan expuesto cuando las causas no avanzan.

-¿Y a los subprocuradores los eligirían por concurso?

-Nosotros lo que estamos planteando en el proyecto de ley es que sean elegidos por el Ejecutivo con acuerdo del Senado con los mismos requisitos que el Procurador General.

-Que los elija el Ejecutivo puede ser un punto de conflicto con la oposición. ¿Están dispuestos a negociar?

-La negociación la tienen que hacer los diputados. El proyecto está para ser modificado. Esto es lo que a nosotros nos parece lo mejor. Creemos que va a haber un acuerdo para reformar el Ministerio Público.

-¿Hay una fecha estimada para que esté funcionando el sistema acusatorio?

-Lo que fijó la comisión bicameral es que empiece en el transcurso de 2017 en el norte, probablemente en Salta, y en el sur, puede ser Tierra del Fuego, puede ser Chubut, y que se vaya acercando.

-Gils Carbó parece haber bajado el perfil...

-Ella bajó el perfil y con nosotros ha tenido diálogos razonables, institucionales, más allá de que uno considere que igual debe dar un paso al costado porque facilitaría mucho este proceso.

-Sufre presiones, pero resiste...

-Tendrá sus razones, o el gobierno anterior tendrá sus razones para que ella se mantenga en su cargo...

-¿A qué se refiere?

-A su rol institucional en los procesos. Yo creo que hay un pedido del gobierno anterior de que ella se mantenga en su cargo cueste lo que cueste. Ésa la sensación que uno tiene.

-¿Por qué lo dice?

-Hay un grupo de fiscales sobre el cual ella es decisiva.

-¿Y esos fiscales están en causas sensibles de corrupción?

-Sí, definitivamente. Uno de los mecanismos que ellos han utilizado son las procuradurías, elegidos a dedo por la procuradora.

-¿En qué causas concretas?

-Por ejemplo, ha sido cuestionado de nuevo uno de los fiscales encargados de la procuraduría de lavado de dinero, Carlos Gonella (renunció ayer). Carrió ha salido a criticarlo a él y a la Procuradora por encubrir en su momento a Lázaro Báez.

-Hace poco dijo: "Esperamos que otros jueces y fiscales renuncien". ¿A quiénes se refería?

-Ahora se le aceptó la renuncia a un juez también muy cuestionado que debiera ser detenido: el juez de Salta, Reynoso, por el tema del narcotráfico. Pero además de este caso y Oyarbide, que son casos muy sonantes, hay un montón de jueces y fiscales que seguramente no debieran estar cómodos en un esquema de mayor autonomía, donde el Poder Judicial y el Ministerio Público no sean un brazo del poder de turno.

-¿Pero a qué otro juez se refería?

-A ninguno en particular. La mención es realmente general, con jueces que consideren que ha pasado su época y dejen el lugar a nuevas camadas con más gestión, más cerca de la gente.

-Hablemos de cómo se completará la Corte Suprema.

-Creo que sería un símbolo de institucionalidad poder completar la Corte con dos jueces del prestigio de los candidatos propuestos. Creo que si hay alguna resistencia tiene que ver más con cuestiones políticas. Todos quieren poner a alguien.

-Y si para aprobar los dos nombramientos otros bloques quisieran negociar la inclusión de sus propios candidatos, ¿se podría ampliar la Corte?

-No en este momento. Si la Corte es de cinco, tenemos que completarla. Los argentinos siempre ponemos el carro delante de los caballos y eso es una calamidad porque perdemos la institucionalidad.

-Hay un proyecto para crear un cuerpo de jueces federales que se ocuparían de narcotráfico y lavado. ¿Cuán consolidado está ese proyecto y qué dicen los jueces federales?

-Los jueces federales en general no están de acuerdo. Nos tienen que acercar algunas sugerencias en relación a ese proyecto en los próximos días o semanas. Cuando se crean cargos federales tardan entre tres y cinco años, es una calamidad. Este cuerpo lo que viene es a tratar de dar una respuesta inmediata.

-¿Este nuevo cuerpo de jueces federales tomarían también los casos de corrupción?

-Nunca en el proyecto estuvo en vista corrupción, jamás. Siempre fue un proyecto enfocado a la delincuencia organizada, al narcotráfico. Por eso el lavado que incluye es el lavado vinculado al narco y no el lavado en general. Y la idea de este cuerpo de jueces era para que los jueces federales de Capital, pero básicamente todos los del interior, puedan tener una ayuda para investigar.

-Servini de Cubría tiene competencia electoral y penal. ¿El proyecto incluye que no se pueda tener más de una competencia?

-Eso es en el interior del país.

-O sea que a Servini no la afectaría...

-El proyecto no lo prevé así porque en Capital Federal vos hoy tenés muchos jueces federales. Hoy está más vigente que nunca la idea de Alfonsín de trasladar la Capital a Carmen de Patagones - Viedma. Nosotros en la ciudad tenemos una cosa muy exacerbada en relación a todo.

-¿Lo dice metafóricamente o de verdad eso de trasladar la Capital?

-No, yo creo que todo el Estado debería reevaluarse.

-¿Y cuál sería la propuesta concreta?

-Yo creo que habría que trasladar en algún momento la Capital Federal, sobre todo hacia el sur.

-¿A dónde?

-No estaba mal a Viedma, que de hecho es una ciudad muy linda.

-¿Qué se ganaría?

-En la ciudad de Buenos Aires vos hoy tenés una Justicia federal muy grande. Tenés el fuero penal económico, Comodoro Py con todos los jueces federales mientras en las provincias muy pocos jueces federales. Acá tenés el fuero Contencioso Administrativo Federal, Civil y Comercial Federal, Seguridad Social, Penal Tributario tenías antes, ahora tenés Ejecuciones Fiscales. Y en las provincias tenés cuatro jueces.

-¿Y usted trasladaría todo esto?

-No, porque mucha de la litigiosidad está en la Ciudad, pero lo que necesitamos es fortalecer la Justicia federal de todo el país. De hecho, este Ministerio casi todos los servicios que brinda son para la ciudad de Buenos Aires.

-¿Su idea sería descentralizar?

-Sí, este proyecto va a eso. Me encantaría reflotar la idea de trasladar la Capital al sur. Cuando era adolescente esa idea de Alfonsín me parecía alocada, pero con los años me di cuenta de que algo de razón tenía.

-Dejamos acá.

Reportaje de Diego Sehinkman 

Publicado en el diario La Nación 

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