La política en Neuquén

Chihuido, el mal parido

Por tercera vez consecutiva el proyecto de la Hidroeléctrica fue cajoneado por un gobierno nacional de turno. Omar Gutiérrez y Guillermo Pereyra cierran filas en lista para cargos partidarios. En agosto, Rolando Figueroa se plantaría como aspirante a gobernador
sábado, 14 de julio de 2018 · 00:00

El proyecto multipropósito hidroeléctrico más ambicioso de la Patagonia, y por qué no del país, ha sido ninguneado, una vez más, por la administración de Mauricio Macri.

La primera vez fue en el 2016 cuando intento regatear unos puntos del 5,5% que el gobierno ruso le aplicaba como tasa de interés a la financiación de los casi 2000 millones de dólares que insumía la construcción de la central Hidroeléctrica. En aquel momento el gobierno de Cambiemos calificaba a dicha tasa como leonina.

Vladimir Putin acepto bajar la tasa al 4,5. En ese momento quizás Macri pensó que tenía a Putin y la banca rusa en su puño por lo que redoblo la apuesta y exigió llevar la tasa a un 3,5%. El presidente ruso volvió sobre sus pasos mantuvo la tasa originaria y mando a decirle a Macri que de financiar el 85% de la obra pasarían a “bancar” un porcentaje que no alcanzaba siquiera la mitad del total del costo de la obra.

Neuquen perdía, así, la concreción de la obra por un regateo de tasas.

Luego, en junio del año 2017,  la administración de Macri anunciaba la emisión de un bono a 100 años por 2.750 millones de dólares.  La tasa de interés fijada fue del 7,9 por ciento. La operación fue calificada, por los “mauricistas” como exitosa y ventajosa.

La tasa de interés del crédito de los rusos era a casi la mitad de la lograda por Macri durante la emisión de los bonos a 100 años y ofrecía un plazo de gracia de 6 años.

Chihuido suena a progreso pero tres veces fracaso en las mesas de las grandes decisiones.

Lo del proyecto multipropósito también es la muestra más clara de lo que ocurre en la provincia.

La construcción de la represa es un anhelo que se ha convertido en el legado de las distintas administraciones provinciales emepenistas.

Desde la década del 90 en adelante no hubo gobierno que no pusiera a Chihuido como el proyecto de reconversión productiva más importante de la provincia. No así la oposición.

Chihuido es el ejemplo de lo que pueden las mezquindades políticas. Los dirigentes de los partidos opositores de Neuquén, mayormente enrolados en los partidos que han gobernado nuestro país desde 1986 en adelante, no tomaron al proyecto hidroeléctrico con seriedad. No existen antecedentes de algún opositor de peso que acompañara a Buenos Aires al gobernador de turno para exigir o negociar por Chihuido. Tampoco hubo interés y compromiso desde el arco gremial.

Lo mismo ocurrió, en su etapa inicial, con Vaca Muerta. Con las tetas del Yacimiento en producción y estimaciones económicas que triplicarían la actividad económica en los próximos 10 años, la oposición prácticamente se ha colgado de la cola de la vaca de manera de que lo que hace poco ignoraron hoy les llegue en votos y “favores” empresarios.

El gobernador Omar Gutierrez ha dicho que hará valer el peso de Chihuido y que buscará realizar una nueva licitación.

Quizás la dirigencia política y gremial tenga allí su última posibilidad de entender que los grandes proyectos deben ser vistos como políticas de Estado y no como banderas del partido gobernante de turno.

Con un dólar, promedio, a 28 pesos la administración provincial y los gobiernos municipales van camino a un semestre bastante holgado. Los indicadores son concluyentes. El súper habit alcanzado por el gobierno neuquino durante los primeros cinco meses de año se mantendrá y hasta se espera que ingrese mucho más dinero del proyectado. El mayor flujo de ingresos también alcanza al gobierno de la ciudad de Neuquén.

El veranito alcanza a todos por igual. En el caso del gobierno que dirige Omar Gutiérrez los esfuerzos están orientados a achicar el volumen de deuda y apurar algunas obras paralizadas por la falta de envío de fondos del gobierno “mauricista”.

“No es mucho lo que podemos fondear. Vamos a abonar compromisos de pagos atrasados y trabajaremos en la terminación de obras que están paralizadas por la falta de cumplimiento en el envío de fondos del gobierno nacional”, explicaba a mitad de semana una alta fuente ligada al equipo económico neuquino.

“La idea es hacernos de esas obras y financiarlas hasta que se terminen y podamos inaugurarlas”, indico.

Cada peso que el gobierno neuquino ponga en las obras que Nación dejó “en banda” serán parte, a futuro, de un reclamo de deuda por compromisos incumplidos.

En lo concerniente al plano político el MPN se direcciona a una elección de autoridades partidarias con una lista de consenso integrada por dirigentes de la oficialista lista Azul y la opositora Azul y Blanca del Senador y Petrolero Privado, Guillermo Pereyra.

La noche de ayer los rumores fueron más que insistentes con respecto al armado del equipo que tendrá como misión lanzar al vicegobernador Rolando Figueroa, como precandidato a gobernador. Al parecer el Rebelde y Federal ya puso fecha y seria para la primera quincena de Agosto.

Esta última semana Figueroa estuvo muy activo. De una de esas reuniones se filtró la fecha tentativa para su irrupción. “Está todo listo. Una semana antes de la elección partidaria Rolando se lanza”, confirmó uno de los participantes de aquel encuentro.

Mientras tanto Gutiérrez y Pereyra seguirán atentos el proceso de renovación de autoridades partidarios. Primer capítulo que luego los llevara a la discusión por otros, posibles, cuatro años más de gobierno.

Serán ellos los encargados de validar el acuerdo alcanzado o si irán a la pelea por separado.

Alejandro López

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