La escena fue tan elocuente como preocupante. Adrián “Maravilla” Martínez cayó, se tomó el tobillo izquierdo y ya nada volvió a ser igual en la noche de Racing ante Independiente Rivadavia. Minutos después salió en camilla, entre gestos de dolor, y encendió todas las alarmas en Avellaneda.
Horas más tarde, la preocupación se multiplicó. El propio delantero compartió una foto donde se observa el tobillo inflamado, con un hematoma marcado que explica sus gestos de dolor. La escena impactó a los hinchas y encendió las alarmas en el cuerpo técnico.
Este viernes, los estudios médicos confirmaron un esguince en el tobillo izquierdo. Si bien resta determinar con precisión los plazos de recuperación, está claro que será baja en el corto plazo y que Gustavo Costas deberá rearmar el ataque en un tramo cargado de competencia.
La lesión llega en un momento sensible. Maravilla venía de alcanzar los 100 partidos con la camiseta de Racing Club y es, desde su llegada, la referencia ofensiva indiscutida del equipo. En poco más de dos años acumula 54 goles y 12 asistencias, además de una continuidad física que ahora encuentra su primer freno serio.
Sin Adrián “Rocky” Balboa en el plantel y con Damián Pizarro todavía buscando ritmo, el abanico de opciones no es amplio. En la semana, Costas incluso había probado con Santiago Solari como centrodelantero, alternativa que ahora podría cobrar fuerza ante la ausencia del goleador.
Racing pierde más que un nombre: pierde presencia, carácter y eficacia en el área. La imagen del tobillo inflamado no solo duele por lo que muestra, sino por lo que anticipa. En Avellaneda cruzan los dedos para que la recuperación sea rápida. Porque cuando falta Maravilla, la Academia lo siente.