La Política en Neuquén

Las transiciones y los que se van sin pagar

El traspaso del gobierno nacional genera desconcierto. Provincias patagónicas hacen lobby con Alberto Fernández para poner freno a hegemonía neuquina en la próxima ley del petróleo.
domingo, 24 de noviembre de 2019 · 11:57

Esta semana que se inicia comienza el último tramo del año. Son 20 días en los cuales se debe aprovechar al máximo el tiempo para atar algunos cabos sueltos que pudieran haber quedado, cumplir con compromisos asumidos que quedaron pendientes quien sabe de qué mes del año y prepararse para culminar el año de la mejor forma que se pueda. Esta foto sería lo más próximo a la realidad en un país normal con un índice de inflación anual promedio de no más del 3 o a lo sumo 5%. En el caso nuestro, con la mitad de la población empobrecida, una clase media deprimida y una inflación anual del 55%, lamentablemente para la mayoría de nosotros la foto no es tal. Se llega a fin de año como sea. Así sea a la rastra, pero hay que llegar. La sensación del momento es que el hartazgo de la gente con respecto a la política está a flor de piel. El que finaliza es uno de los años más politizados de los últimos 6. Hasta el momento, a nivel nacional, solo se asiste al cambio de nombres. No hubo medidas o planes que seduzcan y entusiasmen al conjunto de los argentinos de cara a Diciembre y mucho menos para imaginarnos un verano mejor a los 4 anteriores. La grieta pulverizó la institucionalidad y se llevó puesto también el nivel de credibilidad que la sociedad, hace bastante tiempo, mantenía sobre sus representantes. Solo tenemos que observar el proceso de traspaso del gobierno a nivel nacional. En un país en donde la pobreza llega al 50% de sus habitantes y se pronostica un índice inflacionario anual del 55%, no hay transición de gobierno. Los equipos del  presidente saliente, Mauricio Macri y del entrante, Alberto Fernández, no tienen reuniones entre sí para ensayar una retirada y un ingreso lo más ordenada posible. Un disparate que nos lleva a ser la comidilla en los círculos áulicos de la política exterior. Un bochorno que nos arrastra a todos por igual, aunque no lo seamos.

Transición y algo más

Neuquén, ya lo dijimos en otras oportunidades, es la excepción de las normas dictadas e implementadas por la dirigencia política nacional. Los gobiernos locales, algunos con métodos y otros con voluntarismo, cada 4 años ejercitan la transición de sus administraciones. Es una costumbre entre la dirigencia política local. El que gana gobierna y el que pierde acompaña. En algunas ciudades se cumple, en otras se procede en honor a la institucionalidad, pero lo cierto es que en la provincia, salvo algunas excepciones, la transición de los gobiernos se ejerce. En otras latitudes de nuestro territorio nacional la cosa es más traumática.

En el caso de Neuquén capital, pareciera ser que hay algunos nubarrones. El presidente del bloque de concejales del MPN, Alejandro Nicola, fue el encargado de advertir lo que sucedía. Nicola va a ser el hombre fuerte del próximo gabinete del electo intendente, Mariano Gaido. El futuro jefe de gabinete dijo que los funcionarios salientes no habían cumplido con la entrega del trabajo final y que la situación económica generaba dudas e incertidumbre. La contratación de una auditoria externa para ir a fondo sobre el estado de las finanzas el municipio capitalino, es un hecho.

Humor y algo más

Para ponerle un poco de humor y no terminar el domingo al borde de la depresión, lo que está ocurriendo con la transición a nivel nacional es muy parecido al cuento del parroquiano y el dueño del boliche que dice más o menos así:

Una tarde, en una pulpería, en el medio de la pampa dos parroquianas dialogaban, vaso en mano, entretenidamente con el dueño del boliche. La charla se vio sorprendida por el ingreso de un paisano que se abría paso a los saltos entre mesa y mesa. En el ultimo envión dá una vuelta carnero en el aire y queda parado firme ante los parroquianos y el bolichero. Mirando fijo al propietario y con voz firme pide que le sirvan una ginebra. El pedido llega a sus manos en cuestión de segundos, el mismo lapso de tiempo que tarda en ingerir la bebida. Pide otra, le sirven, lo toma y sorprende a los presentes saltando hacia arriba del mostrador y se retira caminando por las paredes. Con un salto llegó a la puerta de ingreso y desapareció. Los parroquianos sorprendidos se miraban entre sí, le preguntan al bolichero: ¿usted vio lo que hizo el paisano?  A lo que responde: Sí, se fue sin pagar…

Vale decir que con esto de la grieta, la desvalorización de la institucionalidad y los debates y denuncias rimbombantes, este 10 de diciembre habrá muchos que se irán sin pagar.

Lobby contra Neuquén

Los índices macroeconómicos siguen ubicando a la provincia al tope del ranking nacional. La situación contrasta con el resto del país y algunas autoridades de otras provincias le hicieron sentir sus reclamos al presidente electo, Alberto Fernández. Se quejan porque en la estrategia del próximo gobierno no existe otro desarrollo más que Vaca Muerta. Dicen que han tenido que lidiar con desventajas que beneficiaron a Neuquén con la radicación de empresas que operaban en cuencas de otras provincias patagónicas. Según el  diagnóstico, el éxodo de petroleras hacia Neuquén ocasiono serios daños a las economías locales. En este punto tenemos que decir que estamos ante situaciones muy distintas. El resto de las provincias patagónicas no tienen una política de promoción y desarrollo petrolero tan ambiciosa como la que Neuquén desarrolla desde fines del siglo pasado. Quizás allí radique la gran diferencia. La independencia de las políticas de desarrollo y fomento en materia hidrocarburifera, territorio adentro, es la gran brecha que separa a Neuquén del resto de las provincias productoras. Según los datos que pudimos recabar durante las últimas semanas, Alberto Fernández, estuvo muy expuesto al lobby político de gobernadores y caciques del peronismo patagónico que pretenden poner límites a la hegemonía neuquina. Quizás allí radiquen muchas de las razones por las cuales un neuquino no esté al frente de YPF y también podrían llegar a ser los motivos para que la petrolera nacional desista de radicar sus oficinas centrales en Neuquén. El Senador Nacional, Oscar Parrilli, y el diputado nacional electo, Darío Martínez, son los peronistas neuquinos que están mejor ubicados en las cercanías del próximo gobierno. Parrilli con la viepresidenta, cristina Kirchner y Martínez con el Presidente Alberto Fernández. Habrá que ver si esta vez hacen valer su neuquenidad o quedarán obnubilados por la “marchita” que entona Hugo Del Carril.

 

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