La Coronacrisis en Vaca Muerta

Vaca Muerta, los excesos y las señales de Guzmán

El ministro de Economía, esta semana, se hará del control del área energética del país. Se discutirá la política petrolera pero también estándares de eficiencia y seriedad.
domingo, 30 de agosto de 2020 · 15:17

Mientras en materia sanitaria, atravesamos la etapa más crítica del Coronavirus, los gobiernos nacional y de Neuquén; avanzan hacia un diseño de políticas que permitan allanar el camino hacia la ansiada recuperación de Vaca Muerta. Cientos de pequeñas empresas prestadoras de servicios deficientes sin status para calificar como PyMES están bajo la lupa. Algunas serían salvadas a través de fusiones, otras inevitablemente desaparecerán.

El Coronavirus no da tregua. Los gobernantes no encuentran la forma de hacer entender a la ciudadanía que la mejor receta para enfrentar al “bicho maldito” es cuidarse y mantenerse a resguardo, de cualquier amenaza de contagio, las 24 horas de cada día. Las conferencias de prensa comunicando nuevas modalidades y avances en la lucha contra la COVID-19 han perdido fuerza. La gente está descreída de los esfuerzos que se hacen desde “la política” para tener al virus a raya. La política, en ejercicio institucional, demostró no estar a la altura de las circunstancias y hoy los resultados están a la vista. Los estrategas de la comunicación ven en los personalismos la solución a las demandas de seguridad que señalan los argentinos pero el termómetro del día a día demuestra otra situación. Millones de familias no creen en los argumentos oficiales y en las recetas que se impulsan como salidas de la Pandemia. Millones de argentinos sin trabajo dependiendo de un subsidio que se anunció con la ligereza de un rayo pero que se cobra cada mes a duras penas, es la muestra de que la paz social está al límite. Hay informes que advierten sobre la precariedad del entramado social en la República Argentina. Los mismos indican que en el futuro, no muy lejano, podría haber convulsión social en sectores de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, primer y segundo anillo del Conurbano Bonaerense, Gran Rosario, Gran Córdoba y en varias de las provincias del NOA. Mirando hacia el sur la provincia de Chubut está en riesgo. Neuquén y Río Negro no están mucho mejor. El “bicho maldito” trituró los libretos de “la política”. Las redes sociales aparecen implacables a la hora de los pronunciamientos. Los dirigentes con responsabilidades de funcionarios públicos sufren el escarnio social cada vez que aparecen promoviendo actividades via Facebook o Twitter. Ni hablar si el tema está relacionado con el Coronavirus.

Descontento y descontrol

Hay hartazgo. La paciencia llegó a su límite y el ingreso a la Post Pandemia, para “la política”, se transformó en una carrera contra reloj. Viven el día a día como en tiempo de descuento mirando fijo en el calendario al 10 de diciembre 2023; fecha que para muchos parece lejana pero está a la vuelta de la esquina. Por lo pronto en lo inmediato, todos miramos el inicio de cada mes. Es la meta colectiva compartida por todos. Las preocupaciones atraviesan a todos por igual. Salud, Seguridad y Trabajo son los temas que ocupan la atención de la mayoría de los argentinos. En los últimos 45 días las adhesiones a los distintos representantes ha mermado. Acá no hay uno que se salve del descrédito en el que han caído. El Presidente Alberto Fernández, es el mejor ejemplo del divorcio en trámite. En el mes de mayo tuvo picos de imagen positiva que perforaron los 65 puntos, hoy las estadísticas lo muestran con 37 por ciento y en baja. Lo mismo sucede en cada distrito provincial de nuestro país. Los analistas nacionales consultados por este cronista dan crédito de la manifiesta insatisfacción ciudadana con la mayoría de los representantes. Los informes de coyuntura económica también van atados a la “incertidumbre” política reinante. Lo habíamos analizado aquí durante mayo y junio, la economía argentina no va a recuperarse en tanto y en cuanto CABA y Provincia de Buenos Aires comiencen a reactivarse. Las medidas adoptadas y el alto índice de contagios van a contramano de cualquier posibilidad de reactivación al menos en los próximos 12 meses.

Alberto contra el “amigo” Larreta

Desde el gobierno nacional la semana pasada se comenzó con una estrategia que busca recuperar su idilio con la sociedad. No es casual que Fernández, desde Rosario saliera a plantear una nueva relación con las provincias ubicando a la Ciudad de Buenos Aires como el mejor ejemplo de la opulencia frente a la pobreza, de años, que avanza en los grandes conglomerados del resto del país. Los dardos están dirigidos al Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, el dirigente que se mantiene arriba de las preferencias de la sociedad y que ha confirmado sus pretensiones de ir por el sillón de Rivadavia. Entonces lo de Fernández, no fue casual ni antojadizo, abrió el debate político para los próximos 12 meses. De lo que no se habla es sobre las demandas de los empresarios en la búsqueda de un marco tributario más aliviador que permita poner manos a la reactivación. La foto es la misma en cualquier región de nuestro país. No hay previsibilidad económica y “la política” desfallece en sus intentos por dominar la COVID 19.

En su afán por una relación más federal, el gobierno nacional designó en la Secretaría de Estado de Energía, al neuquino Darío Martínez. Puede leerse como un acto de reconocimiento hacia el interior del país y con el principal estado productor de hidrocarburos, pero también debería entenderse como una marcada de cancha del gobierno nacional hacia los jugadores políticos locales. La mudanza de la secretaría de Energía del ministerio de Desarrollo Productivo de Matias Kulfas, al de Economía que regentea Martín Guzmán marca el grado de importancia que la administración Fernández le dará a Vaca Muerta de aquí en más.  El tándem Guzmán-Martínez será el que marque el paso de la salida de la Post Pandemia y la consolidación de un plan de desarrollo energético para los próximos 10 años. Mesurado en sus declaraciones públicas pero firme a la hora dela toma de decisiones Guzmán será el gran tutor del destino de la formación geológica neuquina. ¿Las razones? Las reservas de Vaca Muerta serían el imán de la previsibilidad de compromisos contraídos a futuro con los acreedores y organismos de crédito internacional. Por eso nada es casual, repentino ni antojadizo. Habrá una nueva oportunidad en la medida que cada sector involucrado ponga lo suyo. De los primeros movimientos y manifestaciones públicas realizadas por Martínez, el cartel de empresas productoras y el sindicato de petroleros privados se desprende que las intenciones irán en sintonía con lo que pretenden el Presidente Fernández y su ministro de Economía, Guzmán. Los cuerpos ejecutivos y técnicos de las petroleras están involucrados en el diseño de un plan de recuperación de la actividad cuyos primeros resultados podrían estar a la vista durante la segunda parte del primer trimestre del año próximo. Para los jugadores es primordial pacificar las relaciones con los sindicatos que operan en la formación geológica neuquina. En este capítulo será importante la muñeca negociadora de la dupla que conforman Guillermo Pereyra-Marcelo Rucci, el primero sobre la mesa de negociación y el segundo manteniendo a los delegados alertas por si hay que salir actuar en el territorio. La instancia de un paro total de actividades ha sido superada, la cámara de empresas productoras de hidrocarburos fue el salvoconducto para alejarse del terreno hostil. Desde el sindicato se trabaja sobre la reincorporación de los 17 mil obreros que están licenciados en sus casas cobrando su sueldo mínimo. Las petroleras se comprometieron  a trabajar en la inclusión laboral pero también pretenden que, sin tocar el convenio colectivo de trabajo, los sindicalistas colaboren en la búsqueda de nuevas formas para disminuir costos operativos.

Guzmán y los excesos

Desde el gremio, con alguna venia de funcionarios nacionales, indican que los costos sobredimensionados están en la estructura ejecutiva operativa y de infraestructura administrativa de YPF. El tema está sobre el escritorio del ministro Guzmán y podría ser uno de los primeros rounds entre los defensores del actual “status quo”  de la petrolera nacional y los que pretenden ubicarla en el actual contexto nacional e internacional. YPF inevitablemente va hacia un achique de estructura, privilegiará la producción de hidrocarburos y combustibles, todas las demás metas quedarán postergadas para más adelante. En el plano local, se entiende que el anillo de empresas prestadoras de servicios locales está sobredimensionado. Existe un informe que califica a las PyMES neuquinas del sector y el resultado es preocupante. Se estima que el sector está sobrepoblado en un 40 por ciento. Este dato es el que todos tratan de esquivar pero que habrá que atender a la brevedad. La reducción de costos también tiene que ver con las contrataciones de empresas respondiendo a “favores políticos” o sugeridos desde algún sector determinado. El ojo está puesto sobre el 40 por ciento, excedente. Se dice que las compañías productoras, prestadoras de servicios, PyMES neuquinas, sindicatos y gobiernos nacional y provincial deberán sincerar posiciones e impulsar la diminución de los contratos de servicios del sector. Analistas de la actividad petrolera confirmaron la sobrepoblación de pequeñas empresas de servicios en el sector petrolero. “No es solo en Neuquén. También sucede en cada una de las cuencas de la Patagonia”, indicaron. De acuerdo a la información recabada se estima que en Neuquén cuatro de cada diez PyMES del sector petrolero quedarán fuera de juego. El escenario que se presenta las obligará a fusionarse y otras tantas podrían desaparecer definitivamente. Hasta el momento nadie habla de este tema. Para “la política” es urticante, sensible y no muy grato; pero la realidad indica que quedarán en pie las empresas que se muestren como tal. Las que solo hayan sido un sello y solo cuenten con un talonario de facturas abultado, quedarán en el camino. El Sindicato está al tanto de la situación y tiene su propio termómetro. Decenas de empresas o emprendimientos que adeudan millones de pesos por aportes y contribuciones no realizados a la Obra social y al gremio. Allí está el termómetro que mide la responsabilidad de cada una de las PyMES neuquinas. Habrá que ver de qué manera la dirigencia actúa frente a los desmanejos de algunos de los “empresarios” locales.  Frente a la demanda de los distintos exponentes de la actividad privada los gobiernos se aprestan a generar el sinceramiento de todos los sectores. Se promoverán herramientas de desarrollo que permitan ubicarse en el proceso de reactivación económica, pero antes habrá que barajar y dar de nuevo. La política carga sobre sus espaldas con las responsabilidades de años de fracasos en materia económica, los empresarios también tienen su gran cuota parte al igual que el sindicalismo. En ellos está la llave que posibilite recuperarnos, de lo contrario será un nuevo intento de los tantos fracasos que llevamos sobre nuestras espaldas. Guzmán insiste en que estamos ante una gran oportunidad. De él depende que “la política” y las corporaciones empresarias y sindicales nos lleven a buen puerto.

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