La figura de Luciano Castro vuelve a quedar en el centro de la escena mediática luego de que trascendiera una nueva infidelidad que sacudió su relación con Griselda Siciliani. Aunque públicamente ambos intentan mostrarse unidos y aseguran que el vínculo continúa, en el ambiente artístico crecen las versiones que indican que la confianza quedó seriamente dañada y que la historia ya no sería la misma.
En medio de este escándalo, las redes sociales se transformaron en un hervidero de comentarios, memes y burlas por los audios que Luciano Castro le habría enviado a Sarah Borrell, la joven española con la que se lo vinculó sentimentalmente. El material se viralizó rápidamente y volvió a instalar el debate sobre el historial amoroso del actor y su dificultad para sostener relaciones estables.
Como suele ocurrir en estos casos, el pasado reaparece. Ulises Jaitt decidió reflotar un antiguo tuit de su hermana Natacha Jaitt, publicado en 2019, que hoy muchos leen como una advertencia directa. En aquel mensaje, la mediática ponía en duda la fidelidad de Luciano Castro con una frase irónica que, con el tiempo, cobró un nuevo sentido.
“¿Alguien puede verificar que Luciano Castro no quedó tirado enfiestado en ninguna quinta de Pilar este 31? Es para mi amiga @sabrinarojasok”, había escrito Natacha Jaitt, aludiendo de manera explícita a Sabrina Rojas. En ese momento, el comentario pasó casi desapercibido y fue tomado como una provocación más dentro de su estilo frontal.
Sin embargo, los acontecimientos actuales llevaron a muchos a reconsiderar aquellas palabras. La advertencia de Natacha Jaitt, que en su momento fue ignorada por gran parte de los medios, hoy parece encajar con los rumores y testimonios que rodean la vida privada de Luciano Castro, especialmente tras su separación definitiva de Sabrina Rojas.
La propia Sabrina Rojas reconoció en distintas entrevistas que durante su relación con Luciano Castro estuvo al tanto de varias infidelidades. Según contó, muchas veces eligió perdonar y mirar hacia otro lado por el bienestar de su familia y de sus hijos, priorizando la estabilidad del hogar por sobre el dolor personal.
Con el paso del tiempo, ese esfuerzo emocional tuvo un límite. Sabrina Rojas decidió poner punto final a la relación y, ya sin filtros, comenzó a expresar públicamente la angustia y el desgaste que vivió durante esos años. Sus declaraciones terminaron de consolidar una imagen que hoy vuelve a escena con fuerza.
Así, entre viejos tuits, audios filtrados y testimonios del pasado, el nombre de Natacha Jaitt vuelve a resonar como una voz que, una vez más, dijo algo antes que todos. Y el presente de Luciano Castro y Griselda Siciliani queda marcado por una pregunta inevitable: si aquellas advertencias no fueron, en realidad, una verdad anticipada.