En medio de los rumores que crecieron tras su paso por MasterChef Celebrity, Evangelina Anderson decidió hablar claro y terminar con las especulaciones que la vinculaban sentimentalmente con Ian Lucas. Invitada a LAM, el ciclo que conduce Ángel de Brito en América TV, la modelo explicó por qué nunca avanzó en una relación con su excompañero de reality y dejó una frase que fue contundente: “Desde que me separé estoy sola. Quedé como que no quería saber nada de los hombres”.
El clima en el estudio fue distendido desde el comienzo. Incluso, antes de meterse en su presente amoroso, Evangelina Anderson sorprendió al revelar que se sometió a una cirugía en las cuerdas vocales. “Ahora me tienen que escuchar”, lanzó entre risas, celebrando su regreso a la televisión. Luego, recordó su experiencia en MasterChef Celebrity por Telefe y reconoció que, aunque dudó en aceptar, terminó disfrutándolo: dijo que la pasó “súper” y que hizo amistades que “van a perdurar”.
Al hablar de su vuelta a la exposición mediática, Evangelina Anderson también confesó que durante su tiempo alejada fue feliz en el anonimato. “Me gustaba salir despeinada y que no me conozca ni el loro”, contó divertida. Sin embargo, admitió que ahora volvió a tomarle el gusto a la televisión y a los medios.
Fue entonces cuando Ángel de Brito fue directo al punto: “¿Y tu novio?”. Sin rodeos, ella respondió: “Presentame a alguien, Ángel. Estoy más sola que el agua”. El nombre de Ian Lucas no tardó en aparecer y la modelo fue categórica: “No, nada, nada. No pasó nada”.
Según explicó, el famoso “shippeo” nació como un juego dentro del programa. “Cuando empezamos hicieron un shippeo, que me tuve que interiorizar en la palabra, pues, vieja”, ironizó. Y agregó: “Me enganché porque era gracioso, entonces nos enganchamos con el shippeo”. Para ella, fue parte del show y nunca trascendió la pantalla.
Incluso cuando le insinuaron que tal vez Ian Lucas podría haber estado más interesado, Evangelina Anderson fue clara: “Yo te puedo hablar por mí. Para mí no fue así, tampoco de su lado”. Y explicó el verdadero motivo de su decisión: “No estamos en simetría de etapas. Somos diferentes… muy distinta. De recorrido”.
Con total honestidad, también destacó: “Es un bombón, pero es muy chiquito”. Sin descalificarlo, dejó en claro que hoy sus prioridades son otras. De hecho, habló de sus hijos: Bastián, que está por cumplir 17; Lola, de 13; y Emma, que cumple 9. “Pensé que me iba a caer peor”, bromeó sobre la novia de su hijo mayor, reafirmando que su presente está enfocado en su familia y no en comenzar un nuevo romance.