Nazarena Di Serio decidió romper el molde y contar un episodio de su vida sentimental que hasta ahora permanecía en segundo plano. En plena emisión de La mañana con Moria, la panelista sorprendió al admitir que mantuvo vínculos con futbolistas, uno de ellos integrante de la Selección Argentina, y que incluso viajó especialmente para encontrarse con ellos.
La confesión llegó en un momento particular. Su nombre venía de quedar expuesto luego de que circularan versiones que la vinculaban con Mauro Icardi. En redes sociales y programas de espectáculos se deslizó que una periodista rubia habría tenido un acercamiento con el delantero, y el comentario terminó apuntando hacia ella.
Frente a ese escenario, Nazarena Di Serio optó por hablar y ampliar el panorama. Fue entonces cuando lanzó una frase que cambió el tono del programa: "Viajé a Europa para ver a un jugador y también a Punta del Este para ver a otro pero nadie se enteró". La revelación dejó en claro que no se trató de simples mensajes o encuentros fugaces.
Según explicó, uno de esos hombres formaba parte del plantel nacional y el vínculo se dio cuando él no tenía pareja. La panelista fue enfática: "Ese jugador estaba soltero, tengo pruebas, mensajes y todo. Ahora le perdí el rastro, gracias a Dios. No fue una buena experiencia". La aclaración buscó despejar cualquier sospecha de terceros involucrados.
Sin dar nombres, deslizó algunos detalles: era más alto que ella y tenía carrera internacional consolidada. Nazarena Di Serio dejó entrever que la ilusión inicial no coincidió con lo que terminó viviendo, y que el aprendizaje fue más fuerte que el romance.
El episodio con Icardi, lejos de ser el inicio de esta historia, funcionó como detonante para sincerarse. Negó haber enviado fotos recientemente y aseguró que no existe vínculo actual con el futbolista. Con esa aclaración, buscó separar rumores del pasado real que ahora decidió contar.
Entre viajes discretos, pruebas guardadas y una experiencia que define como negativa, Nazarena Di Serio expuso un capítulo inesperado de su intimidad. Sin revelar identidades, pero sin esquivar el impacto, dejó instalada una historia que excede el escándalo reciente y que todavía genera preguntas.