El nombre de Luca Martín quedó en el centro de la escena mediática tras un fuerte comentario realizado en el programa Bendita (El Nueve), que rápidamente generó indignación y rechazo. Todo ocurrió durante el análisis de un informe que mostraba una accidentada salida al aire de Chiche Gelblung en Net TV, marcada por fallas técnicas y cruces en vivo.
Mientras observaban las imágenes en el estudio, el panelista tomó la palabra e intentó hacer una introducción aclarando que no quería ser “edadista”. Sin embargo, lejos de suavizar el terreno, sus palabras terminaron encendiendo la mecha de un escándalo inesperado que explotó tanto en el piso como en las redes sociales.
“¿Chiche Gelblung no está viejo hace ya aproximadamente 300 años como para hacer esto?”, lanzó Luca Martín entre risas, agregando que el periodista “ya estaba viejo” incluso cuando él era un niño. El comentario, lejos de pasar inadvertido, generó incomodidad inmediata y reacciones dentro del programa.
La primera en marcar un límite fue Edith Hermida, quien salió al cruce del panelista y pidió evitar el edadismo. La conductora destacó la trayectoria de Chiche Gelblung, remarcó su peso editorial y subrayó que sigue siendo una figura influyente que “hace escuela” en la televisión argentina.
Apenas el fragmento comenzó a circular en redes sociales, el repudio fue masivo. Muchos usuarios cuestionaron el tono burlón de Luca Martín y consideraron que sus palabras fueron una falta de respeto hacia uno de los periodistas más históricos del medio.
Ante la repercusión, el propio Luca Martín decidió aclarar su postura al aire en una emisión posterior de Bendita. Allí sostuvo que nunca quiso desmerecer a Chiche Gelblung por su edad ni sugerir que mereciera menos respeto por ser mayor.
Según explicó, su intención fue señalar que el conductor “siempre tuvo la misma performance” y que lo conoce desde siempre con ese estilo. Incluso aseguró que no buscó insultarlo y que le parecía “divino”, aunque reconoció que el comentario generó una situación incómoda.
Finalmente, ante una pregunta de Estefi Berardi sobre si se trató de humor negro, Luca Martín volvió a sostener su postura y minimizó el impacto de sus palabras, aclarando que lo más fuerte fue el uso exagerado del número “300”, sin intención de ofender.