El romance entre Andrea del Boca y Silvestre marcó un antes y un después en la historia de la farándula argentina. Corría 1982 cuando la joven actriz, de apenas 17 años, se enamoró de su galán en la novela Los cien días de Ana, desatando un escándalo que sacudió al país entero. En tiempos sin programas como Intrusos o LAM, la noticia igual explotó en revistas y peluquerías.
La relación no solo generó polémica por la diferencia de edad. Silvestre, cuyo nombre real es José Luis Rodríguez, tenía 29 años, estaba casado con Déborah Ramos y era padre de dos hijos. Además, su esposa cursaba un embarazo avanzado cuando él decidió abandonar el hogar para iniciar públicamente su historia con la adolescente actriz.
Con el correr de los años, el cantante dio su versión. “Yo estaba en el camarín de ATC y entró la mamá y me dice: ‘José, te tengo que pedir un favor. Andrea llora todas las noches por vos. Invitala y desilusionala’”, recordó en una entrevista con Mauro Viale, apuntando contra Ana María Castro, madre de la actriz.
Lejos de asumir responsabilidades, Silvestre sostuvo que intentó frenar la situación. “La invité a tomar un café, traté de desilusionarla pero fue al revés: se enganchó más”, aseguró. Incluso afirmó que la familia de Andrea del Boca habría hecho pública la relación para potenciar mediáticamente la pareja artística.
La historia incluyó giras, discos y tapas de revistas. “Fueron cuatro años divinos. Maravillosos”, declaró él tiempo después. Sin embargo, Déborah Ramos contó otra cara del drama: “Él era grande, tenía una mujer embarazada y dos hijos. No estábamos separados”, afirmó en televisión, revelando que se enteró por periodistas que su marido se había ido con la actriz.
El nacimiento de Pablo, el tercer hijo del matrimonio, ocurrió mientras Silvestre estaba en México con Andrea del Boca. Según Ramos, el vínculo fue conflictivo y hasta denunció episodios de violencia: “Me trompeó un día que venía a mi casa”, declaró años después.
Con el tiempo, la actriz también rompió el silencio. En una charla con Moria Casán, contó que descubrió una infidelidad con Verónica Vieyra: “Entré al departamento y lo encontré en la cama”, relató. Él respondió calificando esas palabras de “siniestras y mentirosas” y aseguró: “Nunca estuve enamorado de Andrea”.
Como si faltara un capítulo más, en 2022 el periodista Diego Esteves habló en A la tarde sobre una supuesta hija nacida en 1982 en Ucrania. La joven, llamada Lesia Povarova, habría creído ser fruto de esa relación. Un mito más que alimenta la leyenda del romance más polémico de Andrea del Boca.