Tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, su hijo y diputado, Nicolás Maduro Guerra, difundió un mensaje de fuerte tono político dirigido a la militancia chavista, en el que habló de traiciones, pidió unidad interna y llamó a sostener la movilización en las calles.
En un audio que comenzó a circular entre simpatizantes del chavismo, el legislador aseguró que no lograrán quebrar la convicción del espacio ni sembrar dudas, y sostuvo que con el paso del tiempo quedará en evidencia quiénes traicionaron al proyecto político. El mensaje apuntó tanto a actores externos como a posibles fisuras internas, en un contexto marcado por la incertidumbre sobre el futuro del poder en Venezuela.
Maduro Guerra apeló a la lealtad del llamado “mando político-militar”, al que señaló como alineado con su padre y al que definió como garante de la continuidad institucional. En ese marco, volvió a presentar a Nicolás Maduro como el presidente legítimo del país, reforzando el discurso de resistencia frente a la presión internacional.
El diputado también recurrió a un tono emocional al afirmar que su padre, aun detenido, acompaña espiritualmente al movimiento, y que su mensaje es seguir en lucha y mantenerse movilizados. Según expresó, el liderazgo de Maduro continúa vigente más allá de su situación judicial y debe traducirse en presencia activa en las calles.