Invento nacional

El casco argentino que reemplazará a los respiradores

Una empresa argentina creó una escafandra de ventilación pulmonar, mucho menos invasiva y con múltiples beneficios más que los tradicionales respiradores artificiales. La ANMAT lo aprobó y ya se están produciendo e incluso exportando.
jueves, 25 de junio de 2020 · 10:04

La empresa argentina especializada en la fabricación de equipamiento médico, Ecleris, inventó un casco de ventilación que no es tan invasivo como los respiradores artificiales, destinado a pacientes con coronavirus. El invento evita en gran medida la intubación del paciente y además protege al personal sanitario de posibles contagios.

La empresa contó, para su diseño, de la asesoría técnica de equipos médicos del Hospital Fernández de Buenos Aires y el Zonal General de Agudos de Ezeiza. Ya cuentan con la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para su comercialización en el país e incluso se iniciaron negociaciones para exportarlos a varios destinos en el continente y Asia.

El costo de estos cascos y el material descartable anexado, está en el orden de lo $ 60 mil, lo que significa hasta un 40% menos de lo que insume un respirador convencional.

Marcos Ledesma, uno de los médicos que desarrolló el proyecto y socio de la empresa explicó al periódico online www.infobae.com, “Fueron tres meses de trabajo muy intenso hasta lograr que los cascos estén desarrollados y en producción, con certificado aprobatorio de la ANMAT, la máxima autoridad sanitaria del país. Después de haber hecho experiencia clínica en el Fernández empezamos a recibir llamados de entidades públicas y privadas por los procesos de adquisición. En la Argentina, estamos en el momento crítico donde se pueden comprometer la cantidad de camas de terapia intensiva y este equipo puede aliviar el flujo de pacientes que las necesitan”.

Ledesma relató también, que la idea original partió tras confirmarse que uno de los integrantes de la empresa había contraído COVID-19. “Uno de los socios de la empresa contrajo el virus justo al inicio de la cuarentena, por circulación local, no había viajado ni tenido contacto con viajeros. Empezó con dificultad respiratoria a los 4 días de comenzados los síntomas. Fue hospitalizado, recibió diferentes formas de suministro de oxígeno que no dieron resultado: bigotera, mascarilla, alto flujo nasal. En esos primeros días de internación, mientras recibía oxígeno, estuvimos en contacto telefónico y me preguntaba por los cascos que había visto se utilizaron en Italia durante el pico de la pandemia, que brindaban mejor calidad de ventilación que los sistemas que estaban usando sus médicos. Averiguamos y no se encontraban disponibles en la Argentina. Ni tampoco en la mayoría de los países del mundo. La fábrica de estos cascos estaba en Italia y toda su producción había sido adquirida por el gobierno italiano”.

El socio de Ledesma finalmente fue intubado, las mascarillas no fueron suficientes para su deficiencia respiratoria. “Pasó más de dos semanas en coma farmacológico conectado a un respirador y según los reportes médicos estuvo muy cerca de morir. Así, mientras mi socio entraba en coma y comenzaba una difícil lucha por la vida, el grupo de ingenieros que nos acompaña en Ecleris comenzó a desarrollar un casco como esos que sabíamos que se habían usado en Italia”.

A diferencia de los respiradores mecánicos que conocemos, estos cascos no requieren de un seguimiento tan complejo por parte del personal de salud y el entrenamiento para su manipulación es mucho más sencillo.

Además, para que el paciente sea asistido respiratoriamente por una máquina convencional, éste debe ser intubado en el 100% de los casos; esta maniobra invasiva prolonga necesariamente el uso del respirador incluso semanas después de su recuperación, por lo que en un escenario más complejo al actual, si estas máquinas comienzan a escasear por la cantidad de pacientes que la requieran, será vital una mayor disponibilidad de este tipo de herramientas y aquí es donde este casco se destaca; al no requerir necesariamente de la intubación, el paciente puede dejar de utilizar el dispositivo mucho antes y dejarlo a disposición del próximo que lo necesite.

Este casco, a diferencia del italiano, es reutilizable y solo requiere del reemplazo de algunas piezas descartables de costo entre paciente y paciente.

La empresa anunció que están abiertas las negociaciones con los gobiernos de la ciudad y la provincia de Buenos Aires, y con varias instituciones públicas y privadas en el interior; además ya se han exportado unidades a Chile, Guatemala y Honduras mientras que Colombia, Ecuador, Perú e India esperan los suyos.

Fuente: www.infobae.com

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