Un nuevo acuerdo salarial para los trabajadores del Congreso impactará directamente en los ingresos de los senadores, que pasarán a percibir una dieta bruta cercana a los 11,5 millones de pesos mensuales como consecuencia de la actualización automática vinculada a los sueldos del personal legislativo.
El incremento fue definido tras una reunión realizada en la Secretaría Administrativa de la Cámara de Diputados, donde representantes gremiales y autoridades parlamentarias acordaron un aumento total del 11,9% para los empleados del Congreso.
La suba se aplicará de manera escalonada entre diciembre de 2025 y mayo de este año. El esquema contempla un 2% correspondiente a diciembre, 2,5% para enero, 2,2% en febrero, 2% en marzo, 1,7% en abril y 1,5% en mayo, lo que conforma el incremento acumulado.
Aunque el acuerdo está dirigido a los trabajadores legislativos, sus efectos alcanzan directamente al Senado por el mecanismo de actualización vigente. Desde abril de 2024, los senadores definieron un sistema que vincula sus dietas a una cantidad fija de módulos asociados al salario de los empleados del Congreso.
Ese esquema establece que los legisladores de la Cámara alta perciben 2500 módulos por dieta básica, a los que se suman 1000 módulos en concepto de gastos de representación y otros 500 por desarraigo, lo que conforma un total de 4000 módulos. Cada modificación en el valor de esos módulos —determinado por los sueldos del personal— se traslada automáticamente a las dietas de los senadores.
Además, el sistema contempla una decimotercera dieta anual, diseñada para compensar el pago del aguinaldo que reciben los trabajadores legislativos.
Con la actualización salarial acordada en las últimas horas, los ingresos brutos de los senadores quedarán cerca de los 11,5 millones de pesos mensuales. De ese monto deben descontarse el impuesto a las ganancias —que ronda el 35%—, los aportes previsionales y otras deducciones.
La situación es diferente en la Cámara baja. Los diputados nacionales no están alcanzados por este mecanismo automático, ya que sus dietas no están vinculadas a los incrementos salariales del personal del Congreso.
El acuerdo salarial quedó formalizado mediante una resolución firmada por autoridades administrativas y parlamentarias de ambas cámaras y por los representantes gremiales. Entre los firmantes aparecen el secretario Administrativo del Senado, Alejandro Fitzgerald; el secretario Parlamentario, Agustín Giustinian; la secretaria Administrativa de Diputados, Laura Oriolo; y el secretario Parlamentario, Adrián Pagán.
También rubricaron el entendimiento los representantes sindicales de los trabajadores legislativos, entre ellos Norberto Di Próspero, de la Asociación del Personal Legislativo, Martín Roig, de Unión del Personal Civil de la Nación, y Claudio Britos, de Asociación Trabajadores del Estado en el ámbito del Congreso.