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Es necesario cambiar el rol de las Pymes petroleras

Para el Grupo Indalo, la existencia de muchos campos marginales torna preciso mejorar el rol de las petroleras de pequeño y mediano tamaño en la cadena del negocio. De esa manera, consideran que sería más sencillo recuperar la autonomía energética.
jueves, 26 de junio de 2014 · 12:05

El actual escenario de desarrollo energético requiere –a decir de Gerardo Doria, gerente de Exploración y Producción del Grupo Indalo– recomponer el rol que desempeñan las Pymes petroleras en la Argentina, que hoy deben lidiar con la falta de equipos y las dificultades de acceso al financiamiento. "Hay que aprovechar los campos marginales pendientes de explotación, y las Pymes pueden jugar un papel decisivo al respecto”, asegura el directivo, quien recibió a un equipo periodístico de Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Energía en las instalaciones quePetrolera Cerro Negro opera dentro del yacimiento homónimo, en la cuenca del Golfo San Jorge, provincia de Chubut.
Según sus palabras, tal como Cerro Negro hay muchos otros bloques que podrían ayudar al país a recuperar su autoabastecimiento. "Podemos colaborar con YPF aportando nuestro grano de arena, dado que entendemos que queda mucho por explotar y recobrar en algunos campos. Los proyectos de recuperación secundaria son menos de los que deberían, al igual que los de terciaria. Si se pusieran en valor todos los campos marginales de la Argentina, sería posible obtener otro gran yacimiento en petróleo”, destaca.
A su criterio, el gran problema para las firmas de menor envergadura se vincula con la disponibilidad de equipos. "El crecimiento de las grandes compañías ha dejado a la vista una falta de servicios especiales. Es por eso que la metodología de contratación debe dejar atrás el modelo de ‘business as usual’. De hecho, en Cerro Negro nosotros mismos nos encargaríamos de algunas actividades, como las de perforación o las de workover”, puntualiza.
El proyecto, añade, se basa en la integración. "Al adquirir los equipos que usamos, nos convertimos en una operadora totalmente integrada”, explica.

Siete conceptos

Doria se sumó a Indalo en abril de 2013, después de trabajar 15 años en YPF. El foco de acción del Grupo dentro del segmento petrolero está puesto en Cerro Negro, yacimiento que se encuentra a su cargo desde 2005. "Tenemos contrato hasta 2025 y la posibilidad de extenderlo cinco años más”, afirma.
La estrategia de trabajo de Petrolera Cerro Negro, asegura, se basa en siete conceptos clave: integración de servicios, marco contractual, logística, gestión de calidad, facilities, automatización y "modo factoría”. "Cuando hablamos de integración, nos referimos a realizar con nuestros propios equipos y gente las actividades que desarrollamos. Esta política nos reporta ahorros relevantes en perforación y/o en servicios especiales. Por otro lado, nosotros llevamos a cabo la mayoría de nuestras actividades en operación y mantenimiento, como por ejemplo el transporte de nuestro crudo, soldadura mecánica, etc.”, detalla.
A nivel contractual, en tanto, resalta la necesidad de lograr una resolución para favorecer la concesión y explotación de campos marginales. "Las negociaciones en ese sentido están avanzadas. La norma servirá para atraer inversores al segmento”, confía.
No menos relevante, sostiene, es que el campo a desarrollar se sitúe cerca de un centro logístico. "En Cerro Negro queremos montar uno próximamente”, anticipa.
En cuanto a la excelencia en la gestión, subraya la importancia de analizar el nivel de eficiencia. "Apuntamos a optimizar todas nuestras acciones y recursos. Una compañía de ingeniería nos ayudó a montar nuestras instalaciones, las cuales están pensadas para la optimización de recursos”, ejemplifica.
El apartado de facilities se relaciona esencialmente con la búsqueda de la maximización del factor de recobro. "Para nosotros, cada metro cúbico (m³) importa. Nuestros esfuerzos se concentran en cada pozo hasta sacarle todo el jugo posible”, recalca.
En términos de automatización, comenta, lo central es optimizar la inversión en supervisión y control. "Nuestro sistema de comunicaciones, por caso, nos permite controlar las variables clave del campo”, afirma.
Finalmente, concluye, el "modo factoría” remite a una ley económica básica: al comprar un mayor volumen de insumos, invariablemente se obtienen mejores precios. Se trata, en definitiva, de centrarse en el ahorro de costos, maximizar la eficiencia y sentir orgullo por lo que se hace. "No es casual que nuestro personal desarrolle un gran sentido de pertenencia. Todo nos cuesta mucho y por eso lo cuidamos tanto”, revela.

Buen momento

Es sabido que la Argentina necesita cada vez más petróleo y gas natural, y que los recursos no convencionales que contribuirán a paliar la brecha entre oferta y demanda no alcanzarán a cubrirla en el corto y mediano plazo. Según Doria, lo que es una necesidad para el país puede convertirse en una oportunidad para los inversores. "Éste es un buen momento para entrar al mercado local. Hay muchas oportunidades de desarrollo convencional por aprovechar”, enfatiza.
En esa dirección, Petro-lera Cerro Negro busca crecer junto con un socio que garantice su financiamiento. "Queremos consolidarnos como operadores capaces de desarrollar campos marginales de manera rentable, a través de un modelo ajustado a nuestros requerimientos. La meta es ser mega eficientes y el día de mañana trabajar en campos de otras operadoras, además de diversificarnos a otros puntos del país. Pero, por el momento, todas nuestras energías y expectativas están depositadas en Cerro Negro”, manifiesta.
En materia de infraestructura, el proyecto tiene una particularidad muy interesante: dispone de salidas propias para gas, petróleo y energía eléctrica. "Hoy estamos obteniendo un promedio de 10.000 m³ de petróleo por pozo y tenemos 1.100 ubicaciones para perforar. Este año cobraremos fondos por el plan ‘Petróleo Plus’ que serán reinvertidos en el país”, adelanta.
En el plano gasífero, completa, la empresa vende unos 100.000 m³ diarios del fluido. "Y hemos construido en un 80% una planta para inyectar 50.000 m³ adicionales al sistema”, concluye.

Fuente: Revista Petroquímica

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