Opinión

Shale en curva de aprendizaje

Desarrollando un 30% de las reservas potenciales de Vaca Muerta, 21.000 millones de BPE, Argentina podría recuperar el autoabastecimiento.
lunes, 7 de julio de 2014 · 12:29
La delegación de empresarios y ejecutivos que acompañaron al ministro de Energía, Máximo Pacheco, en su visita a Estados Unidos se reunieron con los máximos representantes de las mayores petroleras del mundo, con el objetivo de explorar opciones comerciales en torno al gas natural no convencional, también conocido como shale gas.
El encuentro se produjo la noche del miércoles en el marco de una "cena VIP" realizada en uno de los salones del Hotel Four Seasons en Houston, que sirvió como centro de operaciones de la delegación nacional y a la cual asistieron ejecutivos de compañías como Chevron y Shell, entre otras.
Esta actividad fue parte de la agitada agenda que el titular de Energía organizó para el reducido grupo que convocó y que como se había adelantado incluyó también visitas al terminal de licuefacción de Sabine Pass -propiedad de Cheniere- y a las instalaciones de la productora de Shale Gas SouthWestern Energy, en Little Rock, Arkansas. Esta firma es la cuarta mayor productora de gas de EEUU.
Un testigo del encuentro bilateral que tuvo carácter privado, indicó que los ejecutivos chilenos -entre ellos el gerente general de AES Gener, Felipe Cerón; el presidente de Endesa, Jorge Rosenblut; el gerente general de Enap, Marcelo Tokman; el presidente de Colbún, Bernardo Larraín Matte-, y autoridades del sector público, como el vicepresidente ejecutivo del Comité de Inversiones Extranjeras, Jorge Pizarro, se dividieron en cuatro mesas (de ocho comensales cada una), donde departieron "animadamente" con representantes de las petroleras y otras empresas del área energética con base en Estados Unidos.
La necesidad obliga. Y es que Argentina empezó a desarrollar el shale gas para mitigar su carencia y desabastecimiento hidrocarburífero. Sin embargo, los expertos afirman que este recurso no es competitivo frente al gas convencional por los costos de producción. Consideran que el shale gas no es el "boom” en la región porque falta desarrollar técnicas que permitan abaratar costos, por lo tanto, aún se encuentra en una curva de aprendizaje.
La explotación de los recursos no convencionales requiere de ingentes inversiones, un régimen ambiental que corresponda a las mejores prácticas, y el tránsito por una curva de aprendizaje que adapte la tecnología existente a las características especiales de las rocas madres existentes en la geología argentina. "Recién empezamos a recorrer la curva de aprendizaje”, señala Gustavo Montamat, ex secretario de Energía y ex presidente de YPF.
Actualmente, hay unos 200 pozos en producción, 190 en petróleo y 10 en gas. El 90% los opera YPF. La producción no convencional representa menos del 2% de la producción total de petróleo argentino, y menos del 1% del gas. Por otra parte, Eagle Ford, el yacimiento estrella de Estados Unidos que ya tiene producción tipo factoría, tiene más de 5.000 pozos en producción, indica el experto.
De su lado, Francisco A. Mezzadri, economista titular del Estudio de Economía y Energía Francisco A. Mezzadri & Asociados, sostiene que "Argentina no puede todavía calificarse como productor de shale gas, aunque la información geológica ha identificado que es el país con mayores recursos técnicamente recuperables de shale gas en la región y el tercero en el mundo. Con sólo convertir el 5% de los recursos identificados en reservas en el mediano plazo, Argentina dispondría de 40 TCF, cuatro veces el volumen que disponía a fines de 2012”, afirma el experto.
Del mismo modo, Eduardo Barreiro, consultor especialista en Vaca Muerta, explica que el shale gas está pagándose a $us 7,50, resultando más barato que el gas que compra de Bolivia, que cuesta alrededor de $us 11 por millón de BTU.
"El impacto del shale gas argentino en la región no es importante”, asegura Barreiro, debido al tiempo e inversión que toma producirlo. "No pueden competir los yacimientos del shale gas con los de Camisea de Perú o los de Bolivia, no al menos en costos”, apunta Barreiro.
De su lado, el analista energético Juan Carlos Guzmán afirma que Argentina no tuvo más opciones que desarrollar el shale gas por dependencia gasífera. "Las importaciones han crecido de modo que se han convertido en un problema fiscal muy serio y se han tenido que promover inversiones para producir gas, y eso lo han logrado con las inversiones con Chevron y la compra de acciones de Repsol”, dijo Guzmán.
El impacto económico del shale gas en Argentina incidirá en la reducción de los costos por importaciones en Argentina. Bolivia, en cambio, con respecto al shale gas, tiene reservas y potencial, pero particularmente, indicó "no debe ser nuestro objetivo ni interés inmediato el shale gas, aunque para muchos expertos y autoridades el objetivo del gas es exportarlo para conseguir divisas”.
En este momento el 79% de la producción se exporta y tenemos como clientes a Brasil y Argentina. Bolivia se queda con el 21% del gas. La pregunta es, ¿para qué queremos shale gas?, dijo Guzmán.
Carlos Villegas, presidente de YPFB Corporación, señaló al respecto que "no podemos menospreciar ni tener una actitud de indiferencia sobre lo que está pasando en Argentina. Ellos tienen reservas de shale y en algún momento van a producir. ¿Cuándo? Esa es la gran pregunta y para esto tenemos que estar preparados”.

Autor: Yandira Toledo J. / Energy Press

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