PRODUCTIVIDAD VS SEGURIDAD

En Vaca Muerta la productividad se comió la seguridad

Nueva tendencia: mayor cantidad de fractura, mayor producción; menor tiempo de fractura menor costo operativo
jueves, 18 de julio de 2019 · 14:22

La semana pasada llamó la atención la fiebre de las compañías petroleras por informar quien realizó la mayor cantidad de fracturas en el menor tiempo posible. La nueva tendencia –según los expertos- es que a mayor cantidad de fractura mayor producción del pozo; y a menor tiempo de fractura menor es su costo.

Después de medir el riesgo geológico o “deriskeo”, llamado así por los especialistas de la industria, las petroleras salieron a competir por pozos más largos, con mayor etapa de fracturas y en menor tiempo. El nuevo paradigma de la industria, y en especial del inversionista, pasa por medir la productividad de un campo en función de la cantidad de etapas de fractura y la extensión lateral de los pozos. Por esta razón es que las empresas publican estos logros que apuntan directamente al financiamiento de cada proyecto.

Vista Oil & Gas informó recientemente que alcanzó el record de 11 etapas de fracturas y estimulación hidráulica en un único día en el campo Bajada del Palo Oeste; e YPF alcanzó -en mayo- 10 etapas de fractura en un día en Loma Campana.

Bajo este nuevo escenario, el Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa presentó hace unos días una propuesta a la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocaburos (CEPH) y la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE) para incorporar el “bono de productividad” en el sector. Una posición que, a simple vista, beneficiaría al trabajador y a la industria.

Ahora bien, analicemos qué significa el incentivo del bono o dicho en términos vulgares, “poner la zanahoria delante del burro para que camine más rápido”. Para quienes observan la industria en general, esta propuesta sencillamente banaliza la seguridad en el trabajo, el respeto por el medio ambiente y/o la implementación de nuevos diseños que obtengan la mejor productividad.

Según algunos expertos, con el bono se perdería la posibilidad de competir por la mejor “completación del pozo”; lo que significa terminar con una serie de trabajos luego de la perforación, para que el pozo produzca en forma óptima, segura y rentable. También estimular a los equipos para profundizar las evaluaciones que lleven a mejores diseños de fracturas y una mejor productividad; o quizás -pensando en el desafío que actualmente tiene Permian (EE.UU)- obtener un mayor periodo de producción sostenida en cada nuevo pozo.

Otro aspecto a tener en cuenta en esta propuesta es el mayor costo de las empresas de servicios petroleros. Para competir y alcanzar el nivel de eficiencia requerido, se necesita mayor cantidad de bombas que puedan generar las fracturas en tiempo récord. Por consiguiente, cada equipo tendrá un mayor desgaste y un mayor costo de mantenimiento; lo que deberá generar mayores controles internos para minimizar los riesgos operativos que se presenten.

Al parecer, el bono está pensado para “enviar al burro al matadero”, porque pagar por productividad no es pagar por mayor responsabilidad, seguridad y calidad ambiental. Tanto los representantes gremiales como los funcionarios de las empresas conocen bien la famosa pirámide de Bird o llamada comúnmente pirámide de accidentalidad. La misma indica que tras un accidente fatal subyacen alertas previas; y que para eliminar los accidentes más graves se debe prevenir los accidentes leves.

Desde la última reunión de la Mesa de Seguridad de Vaca Muerta, en mayo pasado, no se ha tenido información de las acciones correctivas implementadas por la industria, el gobierno o por el mismo sindicato.

Lamentablemente, desde el último accidente fatal que puso en vilo a la actividad y al propio gobierno provincial, se han registrado diversos “incidentes” que han puesto nuevamente en riesgo la seguridad de los trabajadores y/o el medio ambiente.

Desde mayo a la fecha, las redes sociales difundieron el desmoronamiento de una fosa con operarios en un yacimiento rionegrino, el quiebre de la estructura metálica de un equipo de torre, el bloqueo de una BOP (válvula de boca de pozo), el incendio de un camión de cargas liquidas, la rotura de un oleoducto en la provincia de Buenos Aires y varios incidentes más que no terminaron en fatalidades.

Existe una alta probabilidad que el bono se institucionalice, entendiendo que el estímulo a una mayor productividad generará un estímulo al inversionista. La gran incógnita estará en la probabilidad de un nuevo accidente fatal y el grado de responsabilidad que tendrá el gremio y el estado provincial. Algo que ni la pirámide de Bird ni el diagrama de Ishikawa podrán resolver.

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Satisfacción
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Esperanza
77%
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11%
Tristeza
2%
Incertidumbre
2%
Indiferencia

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