Crisis petrolera

Por falta de demanda paran las refinerías

El efecto coronavirus generó una caída de la demanda de petróleo a nivel mundial. Argentina no es la excepción. Dos refinerías pararon su producción, el resto trabaja al cincuenta por ciento de su capacidad. Un escenario que complica la producción de petroleo.
lunes, 13 de abril de 2020 · 01:09

La semana pasada las operadoras comenzaron a paralizar los pozos en las diferentes cuencas. Mientras que los medios se centraron en analizar las causas y las consecuencias que genera la paralización de la actividad, otros actores ponían en marcha alternativas para continuar operando.

La realidad es que hace un par de semanas el sistema de almacenaje en refinerías y yacimientos quedó colapsado. Ninguna empresa quiere reconocerlo, aunque dan claras señales que se está frente a un panorama critico y delicado.

La Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE) consideró -en la última reunión- iniciar el preventivo de crisis, entendiendo que el escenario -mundial y regional- es restrictivo y se complica el mantenimiento de los puestos de trabajo sin perspectivas de corto plazo. El gremio petrolero mantiene la posición de no despedir ni suspender a los trabajadores; y está dispuesto a ceder parte de los ingresos variables para sostener la masa salarial.

Lo que sucede es que el problema dejo de ser la producción, los equipos, el bono petrolero o la paritaria. Estos eran todos desafíos de una crisis de crecimiento. Hoy, la industria se enfrenta a una crisis de retracción, de falta de demanda.

“Estamos logrando mantener nuestras instalaciones 100% operativas…” escribió un CEO de una importante petrolera el viernes en una red social. “En la búsqueda de soluciones creativas a las restricciones que se presentan en otros segmentos de la cadena de valor…”

El mensaje reflejó la realidad. La semana pasada la refinería de Plaza Huincul paró su tren de producción; este último sábado Lujan de Cuyo comenzó a bajar carga, la refinería Raizen -de Shell en Dock Sur- ingresó en un paro de planta y el resto trabaja al cincuenta por ciento de su capacidad. Conclusión: “las refinerías están llenas”.

En la memoria de los dueños de las estaciones de servicio quedaron las largas colas para cargar combustible. Según manifestó un estacionero “estamos trabajando al 10% de nuestra capacidad”. Una Estación de Servicio que “en épocas normales vende 30.000 litros, en la actualidad solo llega a vender 3.000 litros”.

Otro elemento de la crisis es la preocupación que mostraron los responsables de las áreas comerciales de las empresas integradas. De acuerdo con el relevamiento realizado, "la demanda cayo entre el 70% y el 90%" provocando irremediablemente la paralización del último eslabón de la cadena productiva de los hidrocarburos.

Desde hace un par de semanas, las grandes operadoras buscaron alternativas para mantener mínimamente en producción los campos petroleros. La decisión fue poco económica, "almacenar la producción en seis buques petroleros frente a las costas de Buenos Aires".

Cada buque tiene una capacidad de 70.000 m3 y su costo mensual rondan los U$D 5 millones de dólares. La capacidad de almacenaje en Puerto Rosales es de 500.000 m3 y la producción que se encuentra en las bodegas de los barcos es de 420.000 m3.

Para entender una magnitud del desafío, la capacidad de almacenaje llegó a 146.200 bbd, cuando solo en la provincia Neuquén se producen 160.000 bbd (dato a diciembre 2019). Con la falta de demanda, las refinerías llenas y la capacidad de almacenaje completa las operadoras decidieron comenzar a parar los pozos de las principales cuencas del pais.

El aislamiento social continuará y la demanda no se recuperará tan rápido como algunos suponen. Este escenario es contemplado por las áreas de planeamiento de las operadoras que consideraron que las alternativas de almacenaje y logística se agotaron. La única salida es la paralización de la producción. Un riesgo para la economía provincial y las cuentas fiscales.

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