Incremento salarial

El esfuerzo de muchos se lo llevan los camioneros

El gremio de Camioneros acordó un aumento escalonado. Un incremento que frena la reactivación económica.
jueves, 13 de agosto de 2020 · 10:42

El 7 de agosto, mientras la mayoría de los argentinos pedían pan y trabajo a San Cayetano por la histórica caída de la actividad económica en todo el país, la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros y Obreros del Transporte de Cargas, Logística y Servicios (FAETyL) y la Federación Argentina de Entidades Empresarias de Autotransporte de Cargas (CATAC) firmaron un acuerdo paritario de un aumento salarial del 30%.

El incremento escalonado quedó establecido en cuatro cuotas: en agosto 8%, en octubre 7% y para el próximo año 8% en febrero y 7% en abril.

Según las distintas bases y conceptos, el salario neto de un camionero petrolero a julio de este año osciló entre $ 142.000 y $ 154.000 mensuales. Con este aumento, en agosto el ingreso mínimo rondará los $ 153.000 mensuales.

Lo difícil de todo esto no es el incremento salarial sino el reacomodamiento de la actividad industrial detrás de este aumento. Los sindicatos petroleros (base y jerárquicos) acordaron hasta fin de agosto reducir los ingresos de los trabajadores con el compromiso por parte de las empresas de mantener los puestos de trabajo.

Los empleados públicos y de planta política comenzaron a recibir sus ingresos atrasados y el aguinaldo en cuotas. Las pequeñas y medianas empresas relacionadas con la actividad enfrentaron una dura negociación con las operadoras que implicó bajar sus costos hasta un 30%, y la mayoría de los pequeños comerciantes debieron cerrar sus negocios por falta de demanda y asfixia tributaria y sindical.

En épocas normales, sería lógico pensar que el aumento de los camioneros marca un índice estimativo para el resto de las actividades económicas. Pero la realidad de hoy pasa por incentivar la demanda con menores precios y no con aumentos escalonados en un salario que representa 8,5 veces más que el ingreso mínimo vital y móvil.

Este aumento se trasladará a los productores con impacto directo en los precios de los productos. Es decir, el pequeño empresario y/o comerciante deberá aumentar el costo de su servicio o mercadería con el riesgo que baje la demanda y consecuentemente sus ingresos netos.

Mientras tanto, los pequeños empresarios petroleros encendieron las luces de alarma. Si bien este mes cerraron sus cuentas, a principio de septiembre deberán liquidar los sueldos con el incremento para cobrarlo teóricamente en noviembre. La preocupación pasa por saber si las empresas operadoras reconocerán el incremento o en tal caso como lo absorberán dentro de los costos.

Una situación que pone a las grandes operadoras frente a la necesidad de golpear nuevamente la puerta del Gobierno Nacional para hacer entender que una variable en la logística cambia los resultados de la reactivación.

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