BARILOCHE

Viuda negra es detenida por participar junto a ex policía en el crimen de un jubilado

La Policía Federal logró detener en Bariloche a la abogada, pareja del ex efectivo de la policía bonaerense que también fue atrapado en la ciudad.
martes, 28 de enero de 2014 · 09:56
Bariloche.-  Hace 10 años, la mujer defendía a un jubilado en una causa por la muerte de su hijo, por el que cobró una importante suma de dinero. El ex policía, la abogada y otra mujer envenenaron al hombre para quedarse con los 30 mil dólares que cobró del seguro.
La Policía Federal logró detener a la viuda negra, pareja del ex policía bonaerense detenido semanas atrás, por estar involucrada también en la muerte de un jubilado- cliente de la abogada-, a quien drogaron durante una cena para despojarlo de los U$ 30 mil que cobró el hombre por un seguro, tras la muerte de su hijo en un accidente.
La mujer detenida se llama Silvina Paula Maquieira, quien estuvo el día en que detuvieron a su pareja en pleno centro de Bariloche. Luego de eso la policía trató de ubicarla y no lo logró hasta el jueves a la noche, cuando pudo detenerla en un complejo de departamentos de la calle Bajada del Paraná.
Desde el día en que fue vista por última vez, cuando detuvieron al ex policía Diego Martín Di Bella, hasta el jueves pasado, la mujer se movió sigilosamente y cambió su fisonomía, además de emplear un DNI apócrifo, con otra identidad.
No obstante los efectivos policiales, que trabajaron junto al Fiscal Federal Jorge Bagur, ubicaron su paradero y procedieron a su detención.
Tanto Di Bella como Maquieira estuvieron en Bariloche en los últimos años, donde pusieron dos guarderías de mascotas: una en Villa Lago Gutiérrez y otra en Ñirihuau, a través de la cual mantuvieron una vida social fluida y contacto permanente con los vecinos.
Pero en su casa, ambos vivían como indigentes. Comían en la cama, el lugar estaba plagado de materia fecal, incluso en el mismo espacio donde pernoctaban. Dos menores de edad también vivían en la misma condición: la policía investigará ahora si los pequeños son hijos legítimos de esa pareja o bien si se trata de un caso de trata de blancas.

El crimen
La abogada Maquieira defendía al ferretero Oscar Manti, de 77, en un juicio por el fallecimiento de su hijo en accidente de tránsito. Por ese caso, el hombre percibió algo más de U$ 30 mil.
La abogada y el policía planificaron quedarse con ese dinero. Para ello contactaron, a través de un travesti, a Eva Leonor García, la tercera integrante del triángulo criminal. Los tres cenaron junto a Manti, el 30 de julio de 2004, y bebieron distintas bebidas alcohólicas hasta altas horas de la madrugada.
En el macabro plan que inventó la abogada, su pareja simuló ser su hermano, y García su madre, una falsa psicóloga que ayudaría al ferretero a pasar el difícil momento que vivía por la muerte de su hijo.
En un momento de distracción, Maquieira colocó gran cantidad de benzodiazepina – un sedante que afecta al sistema nervioso- en el vaso del jubilado y también en el de su mujer. El hombre murió, pero la mujer sobrevivió y pudo recuperarse.
Una vez que lo hizo, denunció el faltante del dinero de su casa y sin dudarlo responsabilizó al trío que esa noche había estado en su vivienda.
Por el hecho, García fue detenida – aún permanece en la cárcel de Ezeiza- y la pareja de la abogada y el ex policía escaparon hasta ahora, cuando fueron atrapados por la Federal en Bariloche.


Dos menores, un misterio
La abogada y el ex policía tienen dos chicos. No obstante aún es una incertidumbre si los menores son hijos de esa pareja o si son producto de un caso de trata de blancas. Ambos transitaban con el matrimonio el día en que el hombre fue detenido, frente a Aerolíneas Argentinas, procedimiento del que El Cordillerano fue testigo exclusivo.
Los menores dormían junto a 20 perros en una habitación, entre heces y olor a encierro. No había mesas en la casa, sino que todos comían sobre las camas.

Ambos fueron anotados en la escuela de Ñirihuau, aunque los retiraron cuando las autoridades educativas se pusieron exigentes con la entrega de la documentación de los niños. No había DNI ni partidas de nacimiento. El comportamiento de los menores también llamó la atención de las autoridades escolares, ya que no emitían sonido alguno. Por eso denunciaron el caso con pocos datos, pero precisos: los padres tienen una guardería de mascotas. Así comenzó la línea investigativa local, que finalizó con la detención de los dos prófugos.

 

 

 

 

Fuente: elcordillerano

Comentarios