En una audiencia de formulación de cargos realizada hoy en la Ciudad Judicial, el fiscal jefe Pablo Vignaroli acusó a dos hombres por estafas realizadas en cajeros automáticos bajo la modalidad denominada “Skimming”, que consiste en clonar tarjetas a través de dispositivos de confección casera. Además pidió prisión preventiva para uno de los imputados.
El delito que el fiscal Vignaroli le atribuyó a los dos imputados es defraudación especial reiterada por 31 hechos consumados y 5 hechos en grado de tentativa y en calidad de coautores. En consecuencia, pidió para los imputados ocho meses de prisión preventiva y concluyó que “no existe otra medida menos gravosa que pueda asegurar los fines del procesos".
La decisión recayó sobre los imputados Daniel Raúl Esperon (68) y Antonio José Abreu Dos Santos (43), quienes habían sido detenidos en la provincia de Mendoza donde habrían sido sorprendidos mientras actuaban con la misma modalidad. La maniobra comienza entre el 4 y 5 de mayo cuando las victimas observan faltantes en sus cuentas bancarias, desde las cuales se realizaron transferencias a otras cuentas sin su voluntad.
El procedimiento realizado es mediante el uso de un pequeño dispositivo denominado Skimming, que copia y roba datos de las bandas magnéticas de las tarjetas de débito, como así la clonación de una micro cámara, a fin de registrar la secuencia de la clave PIN, esa información luego es clonada en una nueva tarjeta falsificada, que a luego los imputados usaron para hacer compras fraudulentas, extracciones de dinero y transferencias bancarias.
El juez de garantías encargado de dirigir la audiencia avaló el requerimiento de la fiscalía en cuanto al a formulación de cargos y la solicitud de medidas de coerción. De esta manera, dio por formulados los cargos en los términos requeridos y fijo la prisión preventiva por ocho meses.
Además, el magistrado fijo el plazo para que la fiscalía realice la investigación en cuatro meses.