En la requisa realizada al ingresar a la Unidad 22 de Cutral Co para visitar a un pariente preso, una mujer fue obligada a desprenderse de unos pocos decigramos de marihuana y cocaína que llevaba ocultos en sus partes íntimas.
El episodio se registró el miércoles a la una de la tarde cuando la mujer, de 34 años, fue al establecimiento penal con intenciones de visitar a un recluso allí alojado. Fue acompañada por una niña. Pero no superó la requisa ya que en el “palpado de seguridad” se detectó algún elemento “extraño” en sus partes íntimas.
Sin oponer resistencia alguna, y admitiendo su “derrota”, la mujer extrajo los envoltorios de nailon de su vagina y ano y los entregó en la guardia. Tras ello fue convocado personal de la división Antinarcóticos que no solamente realizó el test orientativo –que dio positivo en ambos casos- sino que en el pesaje dieron como resultado 0,3 gramos de marihuana y 0,2 de cocaína.