Desafiantes e impunes. Así se mueven y así se muestran en redes sociales y en sus propios círculos donde difunden sus botines, sus hazañas, armas en mano y haciendo ostentación. En todas las fotos, hay dos o tres que aparecen como protagonistas pero en las otras, la banda claramente la integran entre 8 y 9 hombres jóvenes.
Seguramente, para muchos son conocidos del barrio. Ya los tienen “calados” y les tienen miedo. Para los otros, para una gran mayoría, son los que te roban, asaltan, chorean y entran por una puerta y salen por la otra. Así, con la misma osadía que muestran las fotos y el video que acompañan esta nota.
La historia es real. Ocurrió en la mañana de este miércoles, en un barrio neuquino, donde en el apuro y luego de perpetrar un atraco, tiraron en el camino parte del botín. Cosas de poco uso para ellos pero de utilidad para el vecino que había sido blanco de los “pibes chorros”. Quizás algo los alertó, una sirena, una ventana que abrió a la madrugada, una señal que los obligó a emprender la retirada. Y en ese apuro, perdieron el celular. Tan obvios, tan de manual de series de Netflix, que como la mayoría de los mortales, en el aparato atesoraban sus mejores recuerdos.
La tarjeta de memoria llegó a esta redacción, este mismo miércoles a la tarde. Y allí estaban los recuerdos, el recorte de lo que podría titularse: los “mejores momentos”, incluso desde un costado sensible. Preservando donde aparecen menores de edad, este medio decidió no mostrar los rostros hasta tanto avance la investigación judicial. Pero hay registros de momentos tiernos, con bebés de pocos meses, quizás los hijos o sobrinos, luciendo la camiseta del equipo de fútbol preferido, bebiendo alcohol, tirados en el sofá o en la vereda de la casa. La casa de construcción de plan, de esas de barrio que bien pueden identificarse camino a Parque Industrial o en algunas zonas del oeste neuquino.
Pero en todas las fotos, el mismo ritual: los dedos como empuñando un arma, anteojos, pañuelos y gorras que disimulen un poco, abrazados y eufóricos. Así se muestra la banda. Exhibiendo las armas, desde revólveres hasta rifles, billetes en mano, teléfonos y tarjetas de crédito.También grabaron un video:
Tan obvios y tan impunes, que dan miedo.