La Justicia de Santiago del Estero inició una investigación tras la muerte de Shadya Altamirano, una joven abogada que se suicidó un mes después de denunciar a su ex pareja por divulgar videos íntimos. La víctima repetía con angustia que “todo el pueblo sabe de mis cosas íntimas”, reflejando la profunda exposición pública que sufrió.
Según relató María Verónica Rodríguez, madre de Shadya, la joven tomó la fatal decisión porque no podía soportar la difusión del material privado. La familia denunció que el hombre de 43 años habría compartido los videos en un grupo de WhatsApp con sus amigos.
Rodríguez describió la relación de su hija con el acusado como “enfermiza” y señaló que, aunque Shadya lo amaba, él la usaba y la introdujo a sustancias estupefacientes. “Desde los 16 años andaba con un noviecito, pero nunca lo presentó de manera formal. Era una relación enfermiza, iban y venían”, contó la madre.
Denuncias, amenazas y material íntimo
El 1° de marzo, un día después de la difusión del material íntimo, Shadya se presentó en la Comisaría Comunitaria N° 15 de Pinto para denunciar a su ex por amenazas. El Ministerio Público Fiscal (MPF) informó que se le ofrecieron medidas de protección, como un botón antipánico en su celular, pero la joven rechazó la propuesta y firmó el acta correspondiente.
El 11 de abril, días antes de su muerte, la madre acudió a la Comisaría 15 del Menor y la Familia para alertar sobre el estado psicológico de su hija. Allí informó que Shadya estaba en tratamiento psiquiátrico por trastorno obsesivo compulsivo, que no había finalizado, y que tenía antecedentes de intentos de autolesión.
Tras el hallazgo del cuerpo, la Unidad Fiscal ordenó la realización de la autopsia y el secuestro del celular de la joven para avanzar en la investigación. Mientras tanto, la familia denunció vínculos del acusado con la justicia local: “Es familiar de la fiscal general de la Circunscripción de Añatuya, María Emilia Ganem, y hacía alarde de eso, diciendo ‘a mí nadie me va a hacer nada’”, afirmó la madre de la víctima.
Por su parte, las juezas de Control y Garantías de la Circunscripción Judicial de Añatuya, Ana María Gonzalez Ruiz y Gladys Alami, indicaron que “no consta ingreso de petición de medidas de protección” para Shadya tras su denuncia. La familia sostiene que el Estado no actuó: “Guardaron y callaron todo porque es un hijo del poder”.
La madre de Shadya resaltó que recién fue convocada a declarar cuando el caso trascendió en los medios y que el celular de la joven continúa secuestrado para pericias sin ser devuelto a la familia. “Mi hija estaba llena de vida y tomó esta decisión por un cúmulo de cosas que venía padeciendo. Ella decía: ‘Todo el pueblo sabe de mis cosas íntimas’”, recordó con tristeza.
Finalmente, Rodríguez explicó que Shadya no dejó mensajes de despedida y creen que su muerte fue un acto impulsivo. “Pueden preguntar en el pueblo cómo somos como familia y quién era Shadya. Nos dejaron solos”, concluyó entre lágrimas.