El cuerpo hallado en un canal de riego a la vera de la Ruta Provincial 65, en Fernández Oro, pertenece a una persona con numerosos tatuajes en distintas partes del cuerpo, que se encontraba en un avanzado estado de descomposición y cuya identidad aún no pudo ser establecida. La autopsia fue ordenada para determinar las causas de la muerte y, aunque a simple vista no presentaba heridas ni signos evidentes de violencia. Además, la Policía confirmó que hasta el momento no existe ninguna denuncia por averiguación de paradero que coincida con las características del cadáver.
Si bien el hallazgo ya había generado conmoción en la zona del canal de riego, muy cerca de una estación de servicio y en un sector de tránsito permanente, ahora la falta de identificación y el estado del cuerpo agregan un manto de misterio aún más espeso. Es que la muerte se habría producido hace varios días, y existe la posibilidad de que haya sido arrastrado por la corriente desde aguas arribas, no sólo de este canal secundario, sino del canal Principal, ubicado a varios kilómetros de distancia.
Según fuentes vinculadas a la investigación, la persona tenía múltiples tatuajes visibles, lo que en principio podría haber facilitado su reconocimiento. Sin embargo, el avanzado estado de descomposición complicó cualquier intento inmediato de identificación. De hecho, los peritos trabajaron durante varias horas en el lugar antes de disponer el traslado a la morgue judicial de Roca.
En paralelo, el Gabinete de Criminalística realizó una inspección minuciosa del sector. No se detectaron a simple vista lesiones externas, cortes ni impactos que hagan presumir un hecho violento en el lugar. No obstante, los investigadores fueron claros: será la autopsia la que determine con precisión qué ocurrió y si la muerte fue producto de una causa natural, accidental o si existió algún factor externo que no pueda advertirse sin estudios forenses.
Por otro lado, un dato que desconcierta es que en las dependencias policiales de la región no figura ninguna denuncia reciente por desaparición de persona que coincida con las características físicas observadas. Esa ausencia de reportes abre interrogantes: ¿se trata de alguien de otra localidad? ¿Podría haber estado en situación de calle? ¿O es una desaparición que todavía nadie denunció?
Mientras tanto, la Fiscalía avanza en la recolección de testimonios y en el análisis de cámaras de seguridad de la zona. La intención es reconstruir las horas previas al hallazgo y determinar cómo llegó el cuerpo hasta ese canal que, a plena luz del día y en un punto visible de Fernández Oro, se convirtió en escenario de una escena inquietante.