NEUQUÉN

El valor agregado del candidato Daniel Scioli

Karina Rabolini está en Neuquén, recorriendo el país en un tour proselitista muy especial.
jueves, 17 de septiembre de 2015 · 13:34

La simpleza y la sencillez no suelen ser los adjetivos que acompañan al nombre de ninguna modelo. Pero en este caso, combinados con el glamour que ostenta Karina Rabollini, da por resultado una fórmula exitosa.

La "First Lady” sciolista recorre el país en nombre de su marido y con el sencillo cometido de agradecer el voto de las PASO, suma los puntos que necesita el gobernador bonaerense para quedarse con la presidencia en primera vuelta.

Su gracia física y su tono de voz, seducen a primera vista y el contenido de su mensaje "estoy conociendo Argentina y armando una agenda de instituciones y organizaciones”, tiene la fuerza y la convicción que desde la no política aportan a la política. ¿Se entiende? Como si no hacer política, sumara más que esforzarse para hacerla. 

Con corrección política "te contesto hasta donde sé y si no sé, no sé. Dale?”, con sentido común y hablando desde ese lugar donde sabe que es importante, pero sin ponerse la importancia al hombro. Así fue su presentación en el programa Quórum que estaba finalizando y se extendió por media hora más. No fue por cortesía, fue por atracción.

Los mensajes de los oyentes fueron todos de halago para la visitante. Cortésmente agradeció el trato y elogió la entrevista. Habló de su familia y de las compatibilidades posibles, de su escasa intimidad y de cómo funciona una dupla que está tan expuesta como los participantes de Gran Hermano. Y se puso a la altura de nuestra Doña Rosa.

Se refirió a los gustos de Daniel y de la manzana al horno que siempre está en el menú sciolista. "Eso sí, a Daniel le gusta que se cocine sin la cascara”, develó así la manía del candidato y también habló de su compromiso con las causas sociales. Un rol que siempre ejercen las mujeres peronistas, habló de su abuela autodidacta y de su madre maestra. Contó de su etapa de divorciada con Daniel y construyó en un ratito una imagen agradable, sensible y comprometida. "Yo cero política antes y ahora me metí con todo”.

Recorre el país y seduce con la intención de captar los votos necesarios y suficientes para no sufrir con una segunda vuelta. Una fórmula innovadora para la política de este siglo XXI que elegirá el cuarto presidente en los tres lustros transcurridos.



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