El volcán Nevados del Chillán, que potencialmente afecta a buena parte de la región norte de Neuquén, está siendo monitoreado especialmente después que se registraron sismos de 3.9 y 3.7 el viernes y sábado, y uno de 3.8 este domingo.
Los pulsos eruptivos son provocados por actividad volcánica, es decir, con las explosiones y fluir del interior del macizo.
Por eso los expertos de Chile están en reunión permanente. En la noche del sábado realizaron un encuentro para discutir la dinámica del volcán, y decidieron por el momento mantenerlo en alerta amarillo, aunque eso podría cambiar si se observa un agravamiento de las condiciones.
Según el Sernageomin, la ocurrencia de las explosiones involucra una “alta energía en desarrollo” y sugiere que “el sistema volcánico podría aumentar su nivel de actividad”.