Por Silvia Nuñez
El caso del médico del Hospital Garrahan, Ricardo Russo, detenido y acusado de “tenencia y distribución de pornografía infantil”, sindicado como parte de una red internacional, tuvo un efecto de shock en la comunidad médica del prestigioso nosocomio, porque nadie advirtió la doble vida ni el perfil de quien hasta hace 15 días era considerado un profesional de excelencia. ¿Cómo es el perfil del pedófilo?, ¿son personas comunes y corrientes, de cualquier sector social, disimuladas en la sociedad, seductores o son enfermos mentales con signos visibles a todo el mundo? . ¿Hay rasgos que permiten identificarlos?. Acá van algunos lineamientos, desde la experiencia de quienes trabajan con ofensores sexuales adultos y con víctimas menores de edad, desde el Gabinete de Psiquiatría y Psicología del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén (TSJ).
“El accionar del pedófilo tiene que ver con el goce. Sería tranquilizador que sea un enfermo mental, que pertenezca a cierta clase social pero no, la realidad es que nuestros hijos están en posición de riesgo en cualquier lugar y momento”, explicó Zulema Díaz, psicóloga del Gabinete de Psiquiatría y Psicología del TSJ, en Noticiero Central, por 24/7.
Precisamente, el pediatra del Garrahan, Russo, tiene 55 años y era reconocido profesionalmente: se había formado en Estados Unidos y Canadá, trabajaba en el prestigioso hospital de niños desde 1996 y desde hace 11 años dirigía el Servicio de Inmunología y Reumatología. “El mayor impacto que tiene este caso es que es un profesional y de una clase social alta, lo que da por tierra que esto ocurre solo en ciertas clases. Si bien el 80 % de los abusos sexuales se da en el ámbito familiar, existe un porcentaje que se concreta en lo público. Cuando el sujeto pedófilo se relaciona, puede ser de cualquier clase social y profesión, pero existe un porcentaje de sujetos con estas características que buscan estar en actividades sociales cercanas a los niños. Es decir, tener accesibilidad”, comentó Díaz, quien desde su rol en el TSJ, trabaja con las víctimas, es decir, con los menores de edad.
Rosana Mamani, es colega de Díaz y también desde el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén trabaja en el mismo Gabinete, pero con los ofensores sexuales, adultos. “Otra de las características es pensar que hay un único perfil de ofensor o agresor sexual, pero no es así. No son enfermos mentales, sino que en general presentan menos anomalías psíquicas y llevan una vida normal”, contó en Noticiero Central, por 24/7. Cuando se le consultó cómo se puede entender el accionar de un pedófilo, explicó que “tiene que ver con un conflicto interno, entre adaptarse a las normas sociales y esconderse por otro lado. Eligen niños no sólo por el goce y la satisfación, sino también por una inmadurez para relacionarse con partenaires de su misma edad”.
Las profesionales comentaron que hay un estudio de comparación entre los casos analizados en Neuquén y el perfil de España, que involucra los casos -en líneas generales- de Europa. “El 80 % en Neuquén, tiene pareja estable o vínculos. Al contrario, se muestran como padres ejemplares, profesionales ejemplares, pero internamente se manejan de otra manera. En España, por el contrario, la mayoría son solteros”, indicaron. Siguiendo esos guarismos, en general en la población se detecta entre un 25 y un 30% de agresores sexuales, no sólo infantiles sino también de adultos. “En Neuquén, estamos lamentablente por encima de ese número, pero hay más casos que se denuncian y hay más casos de condena. La visibilización de esta problemática ayuda a denunciar”, opinó Zulema Díaz.
Pero también a la hora de analizar la intervención del Estado, Díaz fue crítica con el sistema de salud público de Neuquén. “Básicamente, como comunidad, necesitamos una intervención en Salud Pública con un posicionamiento mucho, mucho más comprometido en la atención y en el trataminto de estos casos”. Y agregó: “El abordaje, el tratamiento, debería estar en manos de una institución pública como es el Sistema de Salud y creo que no ha acompañado como debiera con un tratamiento en serio. En este aspecto, sí, tenemos que mirar a Europa y capacitarnos”.
Las siguientes son algunas características del pédófilo y mitos derribados, en torno a este tema, de acuerdo a la experiencia de ambas profesionales:
- “Cuando se habla de pedófilos, hay que analizarlo desde una trilogía: la víctima, el victimario y el entorno (es decir, el adulto responsable de que debe garantizar la protección al menor)”.
- “Hay una habilidad de parte de los ofensores sexuales en las relaciones interpersonales, no solo enfermos mentales que nos imaginamos, oscuros y solitarios”.
- “El ofensor sexual para recuperarse debería hacer un tratamiento especial, múltiple y nom cualquier tratamiento. Pero para eso, la persona debe asumir que tiene estas dificultades, porque a veces se someten al tratamiento, hacen como que admiten pero no surte efecto poque es una mentira”.
- “La mayoría de las denuncias son intrafamiliares”.
- “El abuso sexual es una forma de agresión, es un tipo de violencia”.
- “No acuerdo con la comodidad de decir que ésta es una cuestión del patriarcado, del género, no nos equivoquemos. Si nosotros limitamos la cosa al machismo, hay una parte que no estamos involucrando. Si uno analiza el perfil de muchos de los violadores o asesinos, no nos encontramos seguramente con un sujeto muy masculino”.
- “En general, la edad promedio de los ofensores, es de 30 años (en alusión al estudio que compara con los casos de España). Acá en Neuquén es de 41 años para arriba.
- “Los estudios en países anglosajones, indican que un 65% de los ofensores sexuales cuenta con estudios primarios. En Neuquén, tenemos mucha variación y distintos niveles de instrucción.
- “En España y países europeos, un 35% de los pedófilos son solteros y acá estanos hablando de un 80 por ciento con vínculos estables”.