Boca no logra transformar la localía en fortaleza. En la Bombonera, por la octava fecha del Torneo Apertura 2026, el equipo de Claudio Úbeda empató 1-1 frente a Gimnasia de Mendoza y volvió a irse bajo una lluvia de silbidos y reproches desde las tribunas.
El partido tuvo de todo. El conjunto mendocino sorprendió a los 15 minutos del primer tiempo, cuando Luciano Paredes ganó en lo alto tras un tiro de esquina y puso el 1-0 parcial. Boca sintió el impacto y durante varios minutos mostró imprecisiones y nerviosismo.
La reacción llegó sobre el cierre de la etapa inicial. A los 41, Miguel Merentiel tomó la pelota en la puerta del área y sacó un zurdazo potente para clavar el empate. Poco después, Adam Bareiro convirtió lo que parecía ser el 2-1, pero el tanto fue anulado por posición adelantada tras la revisión. Así, el primer tiempo se cerró con igualdad y clima caliente.
En el complemento, el Xeneize asumió el protagonismo, adelantó líneas y buscó con insistencia, pero careció de claridad en los últimos metros. Gimnasia, ordenado y replegado, sostuvo el empate con disciplina táctica y apostó a alguna réplica aislada.
Ni el ingreso de variantes ni el empuje final alcanzaron para romper la paridad. El pitazo final encontró a Boca nuevamente empatando en su estadio, una situación que empieza a repetirse en este inicio de torneo.
El equipo de Úbeda suma así otro resultado que no conforma en la Bombonera, donde ya había igualado sin goles en presentaciones anteriores. Esta vez fue 1-1, pero la sensación fue similar: expectativa alta, rendimiento irregular y un cierre entre murmullos, silbidos y caras largas.
Boca no pierde, pero tampoco termina de convencer. Y en su casa, la paciencia empieza a acortarse.