DEBATE CIENTÍFICO

Barda Negra: ¿cayó en Neuquén un meteorito o no?

El cráter tiene una circunferencia de 15 cuadras y 40 metros de profundidad. Se encuentra a 20 kilómetros de Zapala.
martes, 20 de octubre de 2020 · 02:05

El gigantesco cráter de unas quince cuadras de diámetro y 40 metros de profundidad ubicado a 20 kilómetros de Zapala, continúa siendo estudiado por científicos de todo el mundo y podría no ser producto de la caída de un meteorito en el corazón de la provincia del Neuquén. El descubrimiento del cráter lo realizó el científico Maximiliano Rocca en 2003, quien luego de estudiarlo detenidamente concluyó que se trataba de una formación producto del impacto de un enorme meteorito.

Sin embargo, otro grupo de especialistas de Alemania, España y Argentina, llevaron a cabo nuevas investigaciones en el terreno y sus conclusiones saldrían a la luz en estos días, contrastando con lo asegurado hace más de 17 años. No obstante, algunas consideraciones han quedado firmes, como el diámetro del hundimiento (un círculo de entre un kilómetro y medio y un kilómetro doscientos cincuenta metros) y la posible antigüedad, que oscilaría los diez millones de años.

Asimismo, las nuevas investigaciones relacionarían este cráter con otros similares ubicados en la formación de Collón Curá adonde se pueden observar también hundimientos aunque de una dimensión no superior a las seis cuadras de diámetro.

La primera descripción que tuvo el cráter de Barda Negra, a partir de la publicación de la especializada revista científica Espacial.Org del investigador Maximiliano Rocca aseguraba que ese “cráter de 1.5 Kilómetros de diámetro, aislado en medio de una enorme meseta basáltica de color marrón” tenía similitudes con los registrados por impacto de meteoritos, como el "Meteor Crater" de Arizona en Estados Unidos. El estudio, basado principalmente en imágenes del satélite Landsat y aéreas del Instituto Geográfico Militar, determinaba que “el cráter de la Meseta de la Barda Negra tiene un borde sobreelevado con respecto al piso de la meseta misma. Este hecho nos habla de un origen por explosión. Sólo los cráteres explosivos tienen bordes sobreelevados”, entre otras consideraciones.

Pero la ciencia es un motor en marcha, especialmente cuando se trata de un escenario que puede tener características únicas en el mundo, por lo que un nuevo grupo internacional de científicos realizó en los últimos años nuevas investigaciones cruzando el análisis de campo con mediciones con tecnología más actualizada.

Las conclusiones de esos nuevos estudios serían dadas a conocer en los próximos días y se aguarda en el mundo científico y en la región central neuquina con suma expectativa esos resultados, ya que podrían ubicar a esa zona entre las más apetecidas por los estudiosos.

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