El Gobierno de la Provincia del Neuquén reglamentó la Ley 3444, que obliga a supermercados con más de cuatro sucursales y a hipermercados mayoristas y minoristas a exhibir códigos QR con precios actualizados de los productos de la canasta básica alimentaria. La medida apunta a reforzar la transparencia fiscal y a brindar a los consumidores información clara y comparable antes y durante la compra.
En diálogo con Pancho Casado por AM550, el director provincial de Protección al Consumidor, Pablo Tomasini, explicó que la obligación alcanza “a los supermercados grandes que tengan más de cuatro sucursales en la provincia y a los hipermercados mayoristas y minoristas, aunque tengan una sola sucursal”, con el foco puesto “en los lugares de mayor afluencia de consumidores”.
Según detalló, el código QR deberá ubicarse “en la puerta del hipermercado o del supermercado” y también en “un lugar preponderante de la página web”, para que el público pueda consultar precios “ingresando físicamente o desde su casa”.
Tomasini precisó que el listado abarcará la canasta básica alimentaria definida por el Indec y que “hoy está cerca de 250 productos, pero va variando todos los meses”. En ese sentido, subrayó que la herramienta permitirá “hacer un comparativo de precios para saber a qué lugar ir” y, a la vez, facilitará al Estado “verificar cuáles son las variaciones de precios de la canasta básica alimentaria”.
Respecto de los comercios de cercanía, aclaró que “no es obligatorio para los supermercados de barrio”, ya que el objetivo es “marcar precios de referencia” en los puntos de mayor concurrencia. No obstante, remarcó que la adhesión es voluntaria para quienes no están alcanzados: “Si se quieren sumar, bienvenido sea; va a ser un beneficio para el consumidor y para el propio supermercado”.
La reglamentación establece que el QR debe exhibirse “en la entrada, en la puerta de entrada” y ser accesible desde cualquier dispositivo, “una tablet, un teléfono”, incluso para verificar precios mientras se recorre el local. Además, el programa prevé un plazo de aplicación gradual de un año, durante el cual se incorporarán mejoras de accesibilidad: “La ley dice que este soporte tiene que tener también un formato para personas con dificultades visuales, con un soporte más auditivo”.
El funcionario adelantó que el control se realizará con áreas municipales y contemplará la coherencia entre góndola, QR y caja: “Vamos a controlar los tres elementos para que tengan los mismos precios”, con el fin de evitar diferencias al momento de pagar. También indicó que no se trata de un costo significativo para las cadenas, ya que “todos tienen listas de precios y computadoras”, y que podrán incluir más productos si lo desean.
Finalmente, Tomasini recordó que los consumidores cuentan con la herramienta anónima “Pedí tu fiscalización”, disponible en protecciónalconsumidor.gov.ar, para denunciar incumplimientos. “A nosotros nos interesa que se cumpla la ley y trabajar en conjunto con los comercios; cuanto más información tenga el consumidor, mejor funciona el mercado”, concluyó.