La deuda que no elegimos, pero que se está pagando
Neuquén volverá a cancelar esta semana un nuevo vencimiento de deuda por 26 millones de dólares. No se trata de un compromiso asumido por la actual gestión, sino de obligaciones contraídas en los últimos meses del gobierno anterior, cuando Omar Gutiérrez era mandatario provincial y la provincia ya transitaba el cierre de un ciclo político.
Desde el Ejecutivo provincial remarcan que cada pago es una decisión política: cumplir con lo heredado para liberar a Neuquén de un lastre que condicionó durante años la capacidad de inversión y planificación.
La pesada herencia que condicionó a la provincia
El gobernador Rolando Figueroa fue directo al describir el estado de las cuentas públicas que recibió al asumir. Según el planteo oficial, la gestión de Omar Gutiérrez endeudaba a Neuquén sin que se observaran beneficios para la población, dejando una estructura financiera frágil y sin impacto visible en la vida cotidiana de los neuquinos.
A ese esquema se sumaba una práctica que hoy genera fuerte rechazo, en la que se pedían adelantos de regalías para pagar sueldos y aguinaldos. Para la actual administración, ese mecanismo expuso un nivel crítico de desorden y dependencia de ingresos futuros para sostener gastos corrientes.
Un quiebre con el modelo anterior
Desde diciembre de 2023, el gobierno de Figueroa impulsa un giro profundo en la administración provincial. Menos gasto político, control estricto de los recursos y una política de tolerancia cero frente a irregularidades forman parte de un esquema que busca recuperar credibilidad y previsibilidad.
El contraste con la gestión anterior es parte del mensaje central: mientras antes se tomaba deuda sin resultados visibles, hoy se prioriza el saneamiento financiero con impacto concreto en obras, servicios y políticas públicas.
Menos deuda, más margen para decidir
El proceso de desendeudamiento ya muestra resultados. La provincia logró reducir de manera significativa el stock de deuda heredado, sin frenar el funcionamiento del Estado ni recurrir a nuevas maniobras financieras para cubrir gastos básicos.
El pago de esta semana corresponde a Letras emitidas en octubre de 2023, cuando la gestión anterior estaba en su tramo final. Para el actual gobierno, cumplir con esos compromisos es un paso necesario para cerrar definitivamente una etapa marcada por decisiones de corto plazo.
Pagar lo heredado y sostener la inversión
Uno de los puntos que el Ejecutivo provincial busca reforzar es que el orden fiscal no implicó ajuste sobre la sociedad. Mientras se cancelan deudas, Neuquén sostiene un volumen de inversión pública elevado, incluso en un contexto nacional adverso.
Durante la firma del acuerdo por la obra de la Avenida Mosconi, Figueroa remarcó que la provincia ejecuta cerca de 1.000 millones de dólares en obra pública, una cifra que refleja un Estado activo y con capacidad de planificación a largo plazo.
Previsibilidad para trabajadores y familias
El ordenamiento financiero también se traduce en señales concretas para la vida diaria. El inicio del ciclo lectivo ya está definido, los acuerdos salariales con los gremios estatales fueron firmados con anticipación y la provincia muestra indicadores positivos en generación de empleo privado.
Desde el gobierno sostienen que estas certezas no son casuales, sino el resultado de haber cortado con prácticas que llevaban a Neuquén a vivir permanentemente al límite.
Una etapa que busca dejar atrás el desorden
El mensaje político es claro y deliberado. La actual gestión no solo administra de otra manera, sino que expone sin matices lo que considera errores graves del pasado reciente. Endeudamiento sin beneficios visibles y adelantos de regalías para pagar sueldos son presentados como símbolos de un modelo agotado.
Figueroa insiste en que el saneamiento de las cuentas no es un logro técnico, sino una condición para garantizar desarrollo, estabilidad y futuro. En ese contraste, el gobierno provincial busca consolidar una idea central: Neuquén dejó atrás el desorden y empezó una etapa de previsibilidad.