Un video que genera bronca y preocupación
Las imágenes son claras y no dejan lugar a interpretaciones. Un chofer de la empresa Pehuenche, que cubre el recorrido interprovincial entre Neuquén y Cipolletti, fue filmado mientras conducía usando el celular. La situación ocurrió durante el cruce del Puente Carretero, un tramo clave y de alta circulación vehicular.
El registro fue realizado por una pasajera que viajaba en la unidad y decidió documentar la escena ante lo que consideró una conducta peligrosa.
El video también muestra que el conductor no llevaba puesto el cinturón de seguridad. Además, manejaba con una sola mano mientras utilizaba el teléfono, una combinación de riesgos que agrava la falta y expone tanto al chofer como a las personas que viajaban en el colectivo.
Se trata de una infracción grave a las normas de tránsito, más aún cuando quien conduce es un trabajador del transporte público responsable de la seguridad de terceros.
El Puente Carretero, un escenario crítico
El hecho ocurrió en uno de los puntos más sensibles del tránsito regional. El Puente Carretero conecta diariamente a miles de personas entre Río Negro y Neuquén, con circulación constante de autos, camiones, colectivos y motos.
Cualquier distracción en ese sector puede derivar en un siniestro de consecuencias graves, no solo para quienes viajan en la unidad, sino también para otros vehículos que comparten la traza.
Una falta que no es menor
El uso del celular al volante está identificado como una de las principales causas de accidentes de tránsito. La distracción, aunque sea por segundos, reduce la capacidad de reacción y multiplica el riesgo de choques.
En el caso de conductores profesionales, la exigencia es aún mayor. Su tarea implica cumplir horarios, transportar pasajeros y respetar estrictamente las normas de seguridad vial.
Un llamado de atención que interpela a todos
La pasajera que aportó el material explicó que su intención fue visibilizar una situación peligrosa y advertir sobre prácticas que se repiten a diario en calles y rutas del Alto Valle.
El episodio reabre el debate sobre los controles, la responsabilidad de las empresas de transporte y la necesidad de reforzar la conciencia vial, especialmente en quienes viven de conducir.
Lo ocurrido en el puente no fue un detalle menor: fue una señal de alerta que genera enojo, preocupación y una pregunta inevitable sobre cuántas veces estas conductas pasan sin ser vistas.