Tenía 19 años, y junto a su familia, se alimentaba con lo que encontraban en el basural de Caleta Olivia, en Santa Cruz. El 6 de este mes, la chica y sus hermanos de 3, 8 y 13 años, fue internada en el hospital zonal, con un cuadro de sepsis, con estado de desnutrición, y por lo tanto, con extrema vulneralidad. Fue tarde: la joven murió. Sus hermanos permanecían internados.
De acuerdo con la escasa información disponible, los tres chicos estaban estable y "fuera de peligro". Están bajo un monitoreo permanente del personal de Salud pública de esa provincia.
Todo indica una situación de grave marginalidad. La chica fallecida no tenía documento de identidad. Esto se descubrió cuando se hicieron los trámites para su sepelio. "Los padres nunca acudieron al Registro Civil", se dijo.
La madre de los chicos había ingresado también a la guardia del hospital santacruceño, el 8 de este mes. "Fue estabilizada y recibió el alta", se informó al respecto.
Por estas horas, en Santa Cruz, el caso es comentado muy críticamente hacia la actitud del Estado, en una provincia que fue gobernada durante décadas por el kirchnerismo, y en la que estos casos no se registraban.