La edad de inicio en el consumo de sustancias en Río Negro se ubica en los 13 años. El dato, revelado por la Agencia para la Prevención y Abordaje Integral de los Consumos Problemáticos (APASA), encendió las alarmas en el Gobierno provincial y derivó en un plan urgente para reforzar la prevención en las escuelas primarias.
El informe detalla que la puerta de entrada más frecuente es el alcohol, seguido por el tabaco y la marihuana. Luego aparecen drogas de mayor complejidad como cocaína, crack y sintéticas. Este inicio temprano, advierten especialistas, impacta directamente en el desarrollo físico y psíquico de los adolescentes, afectando el sistema neurológico y endocrinológico y condicionando la construcción de su proyecto de vida.
Lo más preocupante es la distancia entre el inicio y la búsqueda de ayuda. Según los datos, los tratamientos suelen comenzar recién entre los 25 y 35 años, lo que implica más de una década de consumo antes de acudir a un dispositivo profesional. Esa brecha expone la urgencia de actuar en edades tempranas y de instalar herramientas de acompañamiento en el territorio.
Frente a este escenario, APASA desplegó un trabajo conjunto con el Ministerio de Seguridad y Justicia. La estrategia incluye reuniones con consejos de seguridad ciudadana y vecinales, donde se brinda información sobre cómo denunciar puntos de venta de droga con absoluta confidencialidad, además de promover herramientas de prevención en el ámbito familiar y escolar.
La provincia también cuenta con casas de abordaje en distintos puntos y con una comunidad terapéutica para mujeres en Choele Choel, única en la Patagonia. Estos espacios buscan ofrecer contención y alternativas de tratamiento en un contexto donde la problemática se expande cada vez más temprano y exige respuestas inmediatas.