Comenzó el cruce del río Negro mediante Perforación Horizontal Dirigida (PHD) del oleoducto del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una de las maniobras técnicas más delicadas y determinantes de toda la traza. La obra se ejecuta en cercanías a Chelforó y es seguida minuto a minuto por la Secretaría de Energía y Ambiente de Río Negro, que dispuso controles diarios en campo.
El procedimiento arranca sobre la margen Norte, en la progresiva PK 120, y culmina en la margen Sur, aproximadamente en PK 121. Los puntos de entrada y salida están ubicados a 180 y 228 metros de las márgenes, respectivamente, lo que da dimensión del despliegue logístico montado en la zona.
No se trata de una zanja abierta ni de una intervención superficial. Se perfora por debajo del lecho del río, con una extensión estimada en 660 metros, para instalar una cañería de 30 pulgadas de diámetro y 11,3 milímetros de espesor. Una verdadera “cirugía” subterránea de alta precisión. La técnica elegida es la Perforación Horizontal Dirigida (HDD/PHD), un sistema que permite atravesar cursos de agua sin alterar el cauce. Primero se ejecuta una perforación piloto; luego se ensancha el túnel y finalmente se inserta la tubería mediante tracción controlada.
Antes de esa inserción, la cañería es sometida a una prueba hidráulica. Y una vez colocada dentro del túnel subterráneo, se repite el ensayo para garantizar que no exista ninguna falla antes de la conexión final. Además, el revestimiento externo está compuesto por mantas termocontraíbles reforzadas, especialmente diseñadas para este tipo de cruces de alta exigencia estructural.
La herramienta de perforación es monitoreada con sistemas de guiado electromagnético que informan en tiempo real la inclinación, el rumbo y la orientación. Cada metro perforado es controlado con instrumental de precisión. Por otra parte, la operación utiliza fluidos de perforación con base de agua dulce, mezclada con bentonita y polímeros biodegradables. Esos fluidos son analizados periódicamente, tanto en la inyección como en los lodos de retorno, para asegurar estabilidad técnica y minimizar cualquier impacto ambiental.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que la obra no avanza sin supervisión. La Secretaría de Energía y Ambiente, a través del área de Hidrocarburos, realiza seguimiento diario en campo, verificando cada etapa del proceso, la integridad del revestimiento y el cumplimiento de los protocolos de seguridad.
En ese sentido, la secretaria de Hidrocarburos, Mariela Moya, destacó la magnitud del momento: “El cruce del río es uno de los hitos más importantes de esta etapa del VMOS. Marca el avance de una obra estratégica que posiciona a Río Negro en la infraestructura energética del país”, afirmó.