Animales de compañía

Cuando llega la vejez

No existe una línea definida que marque el cambio de una etapa vital a otra más calma.
viernes, 9 de octubre de 2020 · 09:46

Es bueno tener en claro que los animales de compañía tienen una expectativa de vida menor a la de los humanos. De esta forma, al llegarle la vejez a nuestros amigos, estaremos preparados para acompañarlos en esa etapa y saber dejarlos partir cuando llegue el momento.

Cada raza, cada especie e incluso cada individuo, experimenta los cambios que anteceden a la vejez de una manera particular.

Se pueden dar algunas nociones generales sobre cuándo se alcanza esa etapa. En el caso de los perros puede ser alrededor de los 7 años, en los gatos puede ser entre los 8 o los 9 años. Se debe tener en cuenta que los tiempos varían según el tamaño del animal, ya que, por ejemplo, en los perros de razas pequeñas la expectativa de vida es mayor, suelen madurar antes y envejecer más lentamente. Mientras que las razas más grandes envejecen antes y maduran más lentamente.

Ese cachorrito vital e inquieto, va a completar su ciclo hasta llegar inexorablemente en algún momento a la ancianidad. ¿Cuándo ocurre y cómo nos damos cuenta? Te contamos algunas de las señales que lo demostrarán.

La manera por la cual se pone en evidencia claramente que un animal ha llegado a su edad geriátrica, es porque se van observando en su comportamiento diario, algunos rasgos que antes no se producían. Por ejemplo, sus movimientos se hacen más lentos. Esto puede deberse a una falta de vitalidad o a dolores articulares que les impiden realizar los paseos diarios de antes , subir escaleras o trepar al auto con agilidad.

En el caso de los gatos, pueden perder agudeza sensorial tanto en la vista como en la audición.

Lo mismo que sucede con los seres humanos, si han estado bien cuidados durante su etapa joven y adulta, la salud de los animales no humanos mayores, tiene más posibilidades de ser mejor y esto les permitirá disfrutar de una vejez saludable, larga y placentera.

Muchos de estos cuidados tienen que ver con una buena alimentación, cumplir con el calendario de vacunas, la castración de machos y hembras, juegos y actividad física regular y una buena cuota de cariño.

Es importante aumentar los chequeos veterinarios cuando nuestros “ peludos” llegan a una edad adulta y los cuidadores también deben poner de su parte para que los viejitos sigan disfrutando las mismas condiciones que cuando eran jóvenes.

Se deberá prestar atención a la alimentación, hay productos especiales para gerontes, adaptar los espacios a su nueva condición, la disminución de movimientos y falta de agilidad. Esto no significa que no hagan actividad física ya que siempre es recomendable, sino que habrá que regularla y dosificarla a su nuevo ritmo y condición.

La vejez en nuestros animales de compañía, es el fin de un ciclo vital que se cumple en todos los seres vivos, saber aceptarla y acompañarla es sumamente importante para ellos y para nosotros. Aquel cachorrito que hizo las delicias de chicos y grandes ha llegado al otoño de su vida y debemos acompañarlo con la misma paciencia y el mismo amor que le prodigamos cuando recién llegó.

Nunca jamás el abandono es una opción. Abandonar a quien te acompañó fielmente durante años, es un acto de crueldad que ningún animalito merece. Miralo a los ojos y por ellos verás desfilar todos esos años que pasaron juntos.  Juegos, viajes, travesuras, caricias, risas, temores y amor, amor en estado puro.

Abrazalo y decile gracias por toda esa vida juntos y dejá que el tiempo decida cuándo es el momento de partir.

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