CUIDADOS Y PREVENCIÓN

Enfermedades de invierno en perros y gatos

Algunas patologías se manifiestan con mayor frecuencia y gravedad a causa de las bajas temperaturas
lunes, 10 de agosto de 2020 · 20:10

Hay enfermedades que se manifiestan con más frecuencia o con mayor gravedad en invierno, más que en otras épocas del año debido al clima.

El aire frío perjudica el aparato respiratorio, esto hace que virus y bacterias puedan colonizarlo con más facilidad y que se hagan más patentes problemas no infecciosos. Estas patologías son típicas de la época invernal en perros y gatos.

Traqueobronquitis infecciosa o tos de las perreras.

Bronconeumonía.

Faringitis y laringitis.

Asma felina. Los episodios de asma suelen ser más frecuentes y graves con el frío.

Las bajas temperaturas también afectan el aparato locomotor: huesos, músculos y articulaciones sufren con el frío y se acentúan los síntomas de artritis o artrosis.

La presión sanguínea aumenta cuando la temperatura es baja. Esto hace que perros o gatos con problemas cardíacos tengan más riesgo. Además, algunos medicamentos utilizados para tratar insuficiencias cardíacas, como cardiotónicos y vasodilatadores, facilitan la pérdida de calor y pueden ocasionar problemas mayores.

Los casos de dermatomicosis son más frecuentes en invierno. El crecimiento de hongos en la piel se ve favorecido si la humedad ambiental es alta como la calefacción de las casas, si los animales de compañía viven adentro. Destacamos que la dermatomicosis es una zoonosis.

Hay que continuar desparasitando en invierno porque los parásitos son capaces de sobrevivir durante los meses más fríos del año y ya sabemos que éstos “ocupas” son fuente de enfermedades tanto para los animalitos como para sus cuidadores en forma de zoonosis.

Debido al cambio climático, los inviernos tienden a ser más suaves y los parásitos que suelen desarrollarse bien en climas húmedos y cálidos, han podido extender sus áreas de desarrollo hacia ambos polos y muchos de ellos resisten las bajas temperaturas.

Las garrapatas del género lxodes por ejemplo pueden mantener sus actividad por encima de los 6 grados  y las especies de Riphicephalus  por encima de los 10 grados.

En muchos países de zonas templadas de ambos hemisferios, éstas son temperaturas habituales en invierno y además la calefacción de los hogares, hace que el hábitat para que se desarrollen los parásitos de nuestros amigos peludos sigan existiendo durante todo el año.

Así como nosotros nos cuidamos para no contraer gripe, neumonía o la tan temida COVID 19, así también debemos cuidar a nuestros mejores amigos de enfermedades propias de la temporada invernal que pueden poner en riesgo su salud y su vida.

Protegerlos del frío, la lluvia y la nieve es imprescindible. Si no se los puede tener adentro, en un lugar cálido y cubierto, al menos proveerles una cucha con mantas abrigadas en un lugar seco, para que puedan soportar las gélidas noches de invierno.

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