Mientras se sostiene arriba con lo que tiene en el Torneo Clausura, la realidad dirigencial de San Lorenzo vuelve a ser noticia: luego del retorno de Marcelo Moretti a la presidencia del club tras alejarse por un escándalo de coimas, las sucesivas renuncias en la Comisión Directiva complican la estabilidad institucional y acercan al club a una posible acefalía que derive en elecciones anticipadas.
La Justicia investiga a Moretti por administración fraudulenta. No obstante, el mandatario levantó su licencia, convocó a una reunión de CD mediante un correo electrónico y se presentó en el club para retomar sus funciones. Aquella reunión, sin embargo, solo contó con la presencia de Pablo García Lago, actual vocal y exsecretario, y por otro lado desató la renuncia indeclinable de cinco miembros: Marcelo Culotta, Néstor Navarro, Daniela Méndez Righi, Federico Levalle y Agustina Nördestrom.
Culotta, una figura importante en la CD, apuntó a que "la acefalía es la salida a este desastre político e institucional" en su comunicado de dimisión. A estas se suman otras previas, como la de Julio Lopardo, vicepresidente que gobernó en ausencia de Moretti, que no tenían carácter definitivo. Actualmente, la dirigencia cuenta con 15 integrantes y la acefalía se produciría si el número de miembros se reduce a nueve, pero existe un debate reglamentario entre oficialismo y oposición sobre las condiciones para declarar la falta de conducción.
Desde la oposición sostienen que si se suman seis renuncias más, la Comisión Directiva quedaría acéfala por no poder conformar quórum para convocar reuniones, lo que obligaría a adelantar las elecciones. Por su parte, el sector de Moretti defiende que las renuncias deben ser simultáneas para que se configure la acefalía. Argumentan que si se produjera un sexto retiro, el presidente podría convocar a reunión a los restantes miembros y designar reemplazos entre los suplentes disponibles, evitando así que el número de integrantes esté debajo del mínimo.
En el plano deportivo, el equipo de Damián Ayude continúa peleando en la Zona B del Torneo Clausura y suma resultados que lo posicionan cerca de los playoffs. Sin embargo, la realidad institucional contrasta con esta buena performance y preocupa cada vez más a los hinchas del Ciclón.