La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) emitió un comunicado el último día de 2025 para responder a las graves acusaciones de corrupción que han sacudido a la entidad durante el último mes, en un conflicto que pone en jaque a sus autoridades, lideradas por Claudio "Chiqui" Tapia y Pablo Toviggino.
Las denuncias indican que Javier Faroni, productor teatral y ex diputado provincial por el Frente Renovador, habría desviado 6,2 millones de dólares desde cuentas vinculadas a la AFA hacia sociedades con las que adquirió el club italiano Perugia, a través de su empresa Sports Next Gen Ltd. Estos fondos provinieron de una cuenta en el Bank of Americas a nombre de TourProdEnter LLC, controlada por Erica Gillette, esposa de Faroni, quien mantiene contratos con la Asociación.
En su comunicado titulado "La única verdad, es la realidad", la AFA explicó que tras asumir en 2017 comenzaron a renegociar contratos con socios comerciales y agentes de partidos, muchos de los cuales estaban extendidos hasta 2030 y resultaban desfavorables para la Asociación. Se destacó que antes de esa gestión, hasta un 70% de los ingresos por derechos, como los de la Selección Argentina, beneficiaban a terceros, mientras que la AFA recibía solo el 30%.
Para ejemplos basta con sólo un botón
Un ejemplo concreto fue el acuerdo con el agente comercial ISL, que obtenía el 55% de los ingresos, y la AFA el 45%. Posteriormente, Santa Mónica recibió el 50% y la AFA el restante 50%. En el caso de Guillermo Tofoni, asociado a derechos sobre partidos amistosos internacionales, él y su socio percibían hasta un 65%, dejando a la AFA apenas una suma fija de USD 1.000.000 por partido.
Actualmente, la AFA asegura haber revertido esa situación, logrando que el organismo obtenga el 70% de los ingresos y solo el 30% se destine a sus asociados. El comunicado sostiene que quienes se oponen a estas renegociaciones buscan recuperar beneficios previos y desestabilizar institucionalmente a la entidad para reinstaurar sus privilegios económicos.
La defensa oficial calificó la situación como una "trama de mentiras y desinformación", asegurando que "no existen los Robin Hood que luchen por el bienestar del pueblo", sino que se trata de una forma de "hacer negocios particulares". La AFA concluyó solicitando a la sociedad información seria, responsable y comprobada, confiando en que las operaciones se evidencien con el tiempo.
Este escándalo se suma a la exposición pública de documentos que un empresario involucrado, Guillermo Tofoni, entregó a la prensa, y a la investigación judicial en Estados Unidos que involucra a la entidad. La crisis pone en tensión la gestión de Tapia, quien desde 2017 ha encabezado una política de reestructuración económica en la AFA.