Luego de una nueva derrota que profundizó el mal momento de Newell's, la violencia volvió a sacudir el fútbol argentino a raíz de un nuevo episodio: en la madrugada del domingo, el auto de Facundo Guch, juvenil del plantel de la Lepra fue atacado con un explosivo artesanal en el predio Bella Vista de Rosario. Además de la explosión que afectó el coche del futbolista, pudieron verse banderas amenazantes por la crisis futbolística del club, que aún no ganó en el Torneo Apertura.
Este hecho se produjo horas después de la dura derrota por 3-0 ante Banfield, que derivó en la salida de la dupla técnica formada por Favio Orsi y Sergio Gómez. El conjunto rosarino atraviesa una crisis profunda: en seis fechas apenas acumuló dos puntos, sufrió cuatro derrotas y recibió doce goles en contra, comienzo que lo tiene en la parte baja de la tabla de promedios. Hasta el momento, Newell's no emitió declaraciones oficiales sobre el atentado, mientras que la investigación sigue abierta y crece la preocupación por la seguridad del plantel.
En tanto, lo que sí se informó fue lo que seguirá luego de Orsi-Gómez: la dirigencia designó a Lucas Bernardi como entrenador interino, quien ya había asumido en un rol similar en la campaña anterior. “El plantel regresará a los entrenamientos este domingo en el Centro Jorge Griffa bajo la conducción de Lucas Bernardi, quien asumirá al frente del primer equipo de forma momentánea junto al cuerpo técnico que lo acompaña en Reserva”, comunicó el club.
Así fue el ataque
Alrededor de las 00.50 de este domingo, un hombre cuya identidad aún se desconoce logró vulnerar la seguridad del complejo. Según fuentes policiales, el sospechoso se dirigió hacia la zona del hotel donde concentra el equipo y arrojó un artefacto incendiario casero, que impactó directamente sobre el techo del auto de Guch. El fuego no llegó a propagarse y solamente provocó daños menores en la carrocería del vehículo antes de ser extinguido. El atacante logró darse a la fuga inmediatamente.
Las investigaciones se enfocan en analizar las imágenes de las cámaras de seguridad del predio Bella Vista y sus alrededores. La causa fue caratulada como daño y amenazas coactivas. Los peritos intentan determinar la forma en que el atacante ingresó a la zona de concentración y si contó con ayuda externa para concretar el ataque y colgar la bandera mientras la policía estaba presente.
Hace seis meses, la barra brava de la Lepra exhibió una bandera con la frase “ganen o muerte”, lo que evidenció una escalada en las presiones y hostigamientos al plantel profesional en un contexto de crisis futbolística, con el clásico rosarino frente a Rosario Central a apenas una semana de distancia.